Entradas

El deporte como derecho de la infancia, protegido a nivel nacional e internacional

Desde el inicio de la pandemia hemos hablado en diferentes ocasiones de la importancia de la práctica de actividad física y deportiva para la salud, tanto a nivel físico como mental. El deporte, además, es esencial en el caso de los niños y niñas, en tanto que forma parte de un proceso de desarrollo saludable. Por eso, hoy queremos profundizar en la importancia del deporte como derecho para la infancia, ya que la “Carta Internacional de la Educación Física, la Actividad Física y el Deporte” elaborada por la UNESCO – Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en el año 1978, recoge en su artículo 1 que “La práctica de la educación física, la actividad física y el deporte es un derecho fundamental para todos”.

Como decíamos, no podemos olvidar, que la realización de la práctica deportiva tiene múltiples beneficios en los niños tanto a nivel físico como mental. El deporte es claramente un elemento determinante en la prevención de enfermedades repercutiendo directamente en el nivel de salud de quienes lo practican. Pero, además de garantizar el derecho de los niños y niñas a la realización de la práctica deportiva, debemos velar porque el deporte sea un espacio de protección a la infancia, por lo que es importante reflexionar seriamente si la regulación o la gestión que se realiza de ésta, cumple con esta premisa.

Protección internacional con la ONU, UNESCO y UNICEF

La “Convención de los Derechos del niño”, ratificada por la ONU – Organización de Naciones Unidas, tiene como objetivo reconocer los derechos de la infancia por medio de los 54 artículos que lo componen. Este documento, es de obligado cumplimiento desde 1989 para los 196 Estados firmantes. 

Como refleja UNICEF – Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, estos artículos “marcan las obligaciones de los Estados, los poderes públicos, los padres, las madres y la sociedad en su conjunto, incluidos los propios niños y niñas, para garantizar el respeto de esos derechos y su disfrute por todos los niños sin distinción de ningún tipo”. Un Comité compuesto por 18 personas expertas de todo el mundo, es quien se encarga de velar y evaluar el cumplimiento de los derechos del niño en todos los Estados firmantes.

Muchos de estos artículos podemos trasladarlos al ámbito deportivo, especialmente el 2º y el 3º en el que se nos habla “no discriminación” y el “interés superior del niño/a” que tienen que estar presentes en todos los ámbitos, incluido el deporte. Parece que a nivel internacional queda claro el margen de protección jurídico al deporte como derecho para la infancia, ¿pero a nivel más cercano cual es la reglamentación?

El marco de la nueva Ley de Protección a la Infancia

En el Estado existe también normativa que protege a la figura del menor, desde la Constitución Española, que establece que “los niños/as gozarán de la protección prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos” hasta otras leyes como la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor

Además, este año 2021 el Congreso de los Diputados ha aprobado la llamada «Ley Rhodes» o Ley Orgánica de protección a la infancia y la adolescencia contra la violencia, lo que supone un paso más en la protección de los derechos de los menores. Esta ley, influye directamente al ámbito deportivo como lugar seguro, ya que se trata de un ámbito de crecimiento para miles y miles de niños y niñas.

Para ello, la ley establece diferentes actuaciones que afectan directamente a los clubs deportivos, en las que destacan; aplicación de protocolos específicos para situaciones de violencia, asegurar el cumplimiento de dichos protocolos, creación de la figura de Delegado/a de protección, eliminar los escenarios de discriminación, fomentar la participación de los menores y su desarrollo integral y la realización de una formación específica.

Esta nueva ley, que analizamos a fondo en un artículo publicado hace un par de semanas, pretende dar una respuesta clara a las situaciones de violencia en el deporte. El establecimiento de protocolos de actuación que definan el itinerario a seguir es una herramienta fundamental para que posibles denuncias no se pierdan por el camino. Tener claro el camino a seguir y los pasos a dar, es una forma de garantizar que se llevan a cabo las actuaciones más adecuadas ante estas situaciones

Además, la figura del Delegado/a de protección como persona de referencia en los clubs deportivos es clave para liderar posibles actuaciones que puedan producirse.  No podemos obviar, que esta persona contará con formación específica en prevención a la infancia, con el objeto de que pueda dar una respuesta adecuada a cada tipo de situación. En este sentido, familias, clubs deportivos e Instituciones, debemos ir de la mano, con el objeto de crear espacios de protección para los menores, sabiendo que es un ámbito especialmente protegido a nivel nacional e internacional.

Un gran paso para nuestros/as menores: aprobada la Ley de Protección integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia

¡Buenas noticias! El Congreso de los Diputados/as ha aprobado la Ley de Protección integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia. La conocida como «Ley Rhodes» por la lucha pública a favor de esta norma del pianista británico, es una antigua reivindicación de multitud de organizaciones a favor de los derechos de la infancia. Desde WATS, hace ya casi dos años, hacíamos también nuestras aportaciones de cara a la elaboración de esta ley.

La violencia que afecta a niños/as y adolescentes se suele decir que es invisible. Las cifras son dramáticas: aproximadamente la mitad de los delitos de abusos sexuales denunciados en el estado español son hacia la infancia. Sólo en 2018 hubo 38.000 menores víctimas de algún tipo de violencia, y de todas las agresiones sexuales la mitad corresponden a menores de edad. Muchas veces, por su edad, muchos/as acaban creyendo que la culpa del abuso sufrido ha sido de ellos/as y por miedo o vergüenza ni lo cuentan ni lo denuncian.

En palabras de la Ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, “si alguien trata de haceros sentir culpables por lo que os ha pasado quiero que escuchéis atentamente mis palabras: nada de lo que os haya pasado es vuestra culpa, pedid ayuda porque alguien va a ayudaros”.

Avanzamos en la defensa de un colectivo vulnerable

A partir de ahora echa a andar la nueva Ley, y aunque podrán aprobarse cambios y adiciones a través de las enmiendas en el Senado, podemos hacernos una idea de cómo quedarán las cosas. Avanzaremos como sociedad en la protección de uno de los colectivos más vulnerables, con ampliación de plazos de prescripción de delitos contra ellas y ellos, instauración de protocolos en centros educativos y deportivos, así como con cambios en los procedimientos judiciales.

Salón de Plenos del Congreso de los Diputados/as © Congreso de los Diputados

Si bien hay aspectos a mejorar, podemos decir que esta nueva ley es muy completa en dotar de mecanismos a la protección de los menores y contemplar amplias y variadas casuísticas. Luis Perdenera, presidente del Comité de Derechos del Niño de la ONU, ha afirmado que es una buena ley aunque “la cuestión de la perspectiva de género así como la de la discapacidad podrían mejorarse en la fase de enmiendas».

Ampliación de los plazos de prescripción de delitos a partir de los 30 años

La principal novedad de la nueva ley de Protección integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia radica en que el plazo de prescripción de los delitos contra este colectivo comenzará a correr al cumplir 35 años la víctima, y no a los 18 años como sucede actualmente. Esto quiere decir que, dado que la prescripción va de 5 a 15 años, el tiempo se alargará hasta los 40 años, e incluso a los 50 años en los casos más graves, frente a los 33 actuales. Esto es algo fundamental, ya que sabemos que aquellas personas que han sufrido abusos en la infancia suelen necesitar varios años para ser capaces de procesar lo ocurrido y atreverse a denunciarlo.

La «prueba preconstituida» para menores de 14 años y personas con discapacidad es otra de las novedades que trae la Ley Rhodes. Esto implica que durante la fase de instrucción del proceso judicial los menores solo tendrán que declarar una vez, y lo harán ante la policía solamente si es imprescindible. También se prevé la creación de unidades especializadas en las fuerzas y cuerpos de seguridad a nivel estatal, autonómico y en entidades locales, así como juzgados especializados.

Implicaciones claras para el sector deportivo

El capítulo 9º de la nueva Ley está dedicado específicamente al deporte y recoge medidas que hemos demandado en multitud de ocasiones. Las Administraciones Públicas a partir de ahora deberán velar por la existencia de protocolos de prevención, detección y actuación frente a situaciones de violencia contra la infancia. En todas las entidades deportivas que trabajen con niños y niñas, sean públicas o privadas, deporte de élite o de ocio ( e independientemente de su tamaño), si hay trabajo con niños y niñas deben existir protocolos.

Además, todos los centros educativos, de ocio y deportivos para menores deberán instaurar protocolos contra el acoso escolar, el ciberacoso, el acoso sexual, la violencia de género, violencia doméstica, el suicidio, la autolesión o cualquier otro tipo de violencia contra el sector infantil.

La nueva Ley tiene implicaciones claras en el deporte

Un paso muy importante es la creación de la figura del «coordinador de bienestar» en los centros educativos, así como la figura del «delegado de protección» en los centros deportivos y de ocio. Estas figuras deben disponer de una formación específica y se encargarán de comunicarse con los niños/as para asesorarlos en caso de tener alguna dificultad y cumplir con los protocolos de protección. A través de nuestra Formación para Entrenadores/as hemos formado a más de 800 profesionales en contacto con menores hasta la fecha, por lo que no podemos estar más de acuerdo con esta medida.

Se crearán nuevos juzgados especializados en delitos contra la infancia (al igual que ya existen, por ejemplo, para la violencia contra las mujeres) y se dará formación a la fiscalía y la judicatura de cara a que sepan tratar mejor con menores. Los niños o adolescentes que sean víctimas de delitos violentos graves tendrán acceso a la asistencia jurídica gratuita.

Tipificación de los nuevos delitos cometidos por Internet para la protección integral de la infancia y adolescencia

Por otra parte, se endurecen las condiciones de acceso al tercer grado, a la libertad condicional y a los permisos penitenciarios en el caso de condenados por delitos sexuales contra menores de 16 años. Para dar respuesta a una nueva problemática llegada de la mano de las nuevas tecnologías, se tipifican como nuevos delitos los que pueden ser cometidos por Internet: promover el suicidio, la autolesión o trastornos alimenticios entre menores, o la comisión de delitos de naturaleza sexual contra los mismos.

En definitiva, con la aprobación de la Ley de Protección integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia damos un paso muy importante como sociedad en la protección de nuestros/as menores. La creación de figuras específicas para su protección en centros educativos y deportivos marcará un antes y un después a la hora de contar con profesionales cualificados en la materia. De esta forma, se podrá actuar al menor indicio, así como trabajar en la formación de familias y trabajadores/as de los centros para establecer mecanismos de prevención, algo que desde WATS llevamos trabajando desde hace años con nuestras Formaciones para Familias. ¡Estamos de enhorabuena!