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Nuevo curso, nueva oportunidad. ¿Cómo hacer un buen inicio de temporada?

¡Arrancamos nuevo curso! Decir adiós a las vacaciones se hace un poco duro, pero lo cierto es que septiembre es un buen mes: trae nuevas oportunidades. Es un mes de inicio, de novedades y en definitiva, de nuevas posibilidades. De la misma forma que ocurre con enero, vinculamos septiembre con empezar de nuevo, a veces incluso de cero. Todos conocemos a alguien que en esta época se apunta al gimnasio y se propone cambiar de hábitos para vivir de forma más saludable. En realidad, también se puede tomar esa decisión en octubre, mayo o febrero. Pero el hecho de ser principios de algo (de curso, de temporada, de año) psicológicamente hace que nos motivemos más. Por eso mismo hay que aprovechar ya que es momento de cambiar aquello que no queremos repetir. Entonces ¿cómo hacer un buen inicio de temporada?

El inicio de curso es tiempo de mejorar, de poder superarnos y de empezar con buen pie. Porque de pasarnos al otro ¡siempre hay tiempo! Con el inicio de la nueva temporada deportiva hasta preparar la bolsa se hace con ilusión. Miramos que las botas estén bien, quizás toca nueva camiseta este año, chequeamos que todo esté a punto, se planifican los entrenamientos… No lo concebiríamos de modo distinto. Y de la misma forma que preparamos la mochila de deporte, tan o más importante es prepararnos a nivel psicológico y de valores. Una buena receta no es fruto del azar, sino de buenos ingredientes. Así que veamos qué ingredientes vamos a necesitar para empezar con buen pie septiembre.

¿Cómo hacer un buen inicio de temporada? Prueba con estos cinco ingredientes

Equipo WATS Team - cómo hacer un buen inicio de temporada - ILUSION

ILUSIÓN

La ilusión es un motor muy potente: nos motiva y nos ayuda a ser mejores. Además, se aviene muy bien con la esperanza. Si hay esperanza tendremos impulso para dar lo mejor de nosotros mismos, puesto que nada está escrito y entonces todo es posible. También es importante remarcar que cuando hablamos de ilusión nos referimos a esta de forma realista. Un exceso de ilusión podría llegar a tener el efecto contrario del deseado. Por ejemplo, si creemos que ya está todo hecho, ganado y que somos mejores que nadie, eso hará que nos relajemos, no nos esforcemos tanto y a partir de ahí, empecemos a lamentar resultados. La ilusión nos tiene que servir como impulso para hacer las cosas de mejor forma, quizás diferente a otras veces. Para esforzarnos y dar lo mejor de nosotros mismos. Y también para focalizar y entender que el camino que hay por recorrer en realidad es un camino lleno de posibilidades.

Equipo WATS Team - cómo hacer un buen inicio de temporada - MEJORAR

MEJORAR

El pasado, pasado está. Lamentarse sobre aquello que fallamos la temporada pasada o machacarse por ese error que cometió alguien y que fue decisivo, no sirve absolutamente de nada. No lo podemos cambiar. Y en qué fallamos, seguramente ya lo tenemos todos claro. Precisamente por eso, ahora tenemos la oportunidad de preguntarnos en qué queremos mejorar y de hacerlo en positivo. Porque el cerebro siempre funciona mejor en positivo. Teniendo en cuenta los errores cometidos, que además son necesarios e importantes ya que todos nos enseñan algo, es bueno preguntarse qué harías de forma diferente o qué mejorarías. Por supuesto es bueno preguntárselo también a nivel de equipo. Y con esa formulación en positivo, aprovechar la nueva temporada para poder realizar esos cambios. Las mejoras no llegan solas, llegan si te esfuerzas. Además, cabe recordar que valiente no es el que no falla: valiente es el que lo intenta.

Equipo WATS Team - cómo hacer un buen inicio de temporada - OBJETIVOS

OBJETIVOS

En nuestro artículo de junio acerca cómo hacer el balance de final de temporada te contábamos una buena técnica para establecer objetivos: hacer que sean objetivos SMART. Para aquel que no lo leyera y para refrescar memoria a los que sí lo hicieron, la palabra SMART representa unas siglas que establecen que los objetivos deben ser: específicos, medibles, alcanzables, realistas y a tiempo. Al definirlos de esta forma no solo se favorece la motivación, que queda reforzada por tratarse de objetivos que se alejan de lo imposible y que por tanto, son realistas y alcanzables. También da claridad a nivel psicológico: al ser específicos y medibles, se pueden ir valorando a medida que se van consiguiendo según el tiempo marcado. Por eso mismo, os animamos a seguir la metodología SMART a la hora de marcar objetivos, tanto a nivel individual como a nivel de equipo. ¿Qué tienen que ver los objetivos con cómo hacer un buen inicio de temporada? Establecer objetivos realistas que poder revisar más adelante es una gran forma de conseguir motivación.

Equipo WATS Team - cómo hacer un buen inicio de temporada - UNION

UNIÓN

Hemos hablado de objetivos y los objetivos compartidos favorecen la cohesión de equipo, eso está claro. Pero no basta con esto solamente. Hay un ingrediente mucho más importante y poderoso que si no está, ya pueden haber todos los objetivos que quieras que no va a funcionar. Ese ingrediente es el “ser equipo”. Una cosa es formar parte de un equipo y otra sentirse parte de ese mismo equipo. Cuando te sientes parte de algo tu implicación es mayor, tus compañeros son tan importantes como tú y, por eso mismo, sale a relucir más la generosidad. Precisamente por este motivo será importante hacerse preguntas del tipo “¿qué nos une?”. De esta forma, entre todos/as, podremos construir una identidad común del equipo. Como decía la frase de los mosqueteros “todos para uno, y uno para todos”.  Y es que pocas sensaciones hay como la de siendo muchos, sentirse uno.

Equipo WATS Team - cómo hacer un buen inicio de temporada - VALORES

VALORES

Por supuesto, aquí está nuestro ingrediente estrella: los valores. Porque sin valores, no hay nada. El respeto, la generosidad, la tolerancia, el compañerismo o la gratitud son los que hacen que los deportistas sean grandes. No importa cuántos partidos se hayan ganado si se han ganado a cualquier precio y por encima de todo. Siempre lo decimos: no todo vale para ganar. Nunca debemos olvidar que detrás de cada deportista hay una persona. En el deporte base estamos formando niños y niñas que serán personas adultas el día de mañana. A otro nivel, en el deporte de élite, los deportistas son un espejo para nuestros más jóvenes. Por tanto, sea en la élite o sea en el deporte base, los valores deben estar siempre presentes. Importa ser buen compañero/a, ser ejemplo en el que poderse mirar, importa salir y darlo todo, aunque luego salga mal. E importa ser ante todo buenas personas: esto es lo que debe estar siempre por encima de todo lo demás. Ser buenas personas es lo que como sociedad, debemos premiar y admirar. Nuestros mejores deseos para este septiembre porque ahora ya sabes cómo hacer un buen inicio de temporada. ¡Esto no ha hecho más que empezar!

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.411 – 10 de septiembre de 2019. Puedes leer el artículo también en este enlace.

Llega el mes de junio ¿Cuál es la mejor forma de hacer balance de final de temporada?

Llega el mes de junio y con él todas las temporadas de los distintos deportes llegan a su fin. En algunos casos aún queda un último reto con las diferentes copas y trofeos que surgen al filo del verano. Pero estamos indudablemente ante el paso previo a las tan merecidas vacaciones de verano para todas y todos nuestros deportistas. Con las diferentes ligas concluidas, es momento de hacer balance de final de temporada.

En muchos clubes la vorágine de la rutina apenas deja tiempo para ello, pero es un paso importante. Ser capaces de echar el freno, mirar hacia atrás y analizar a fondo lo ocurrido es un aspecto importante en la planificación, y te vamos a contar por qué es fundamental hacerlo.

¿Se han cumplido los objetivos que marcamos?

Con el arranque de la temporada que ahora dejamos atrás, allá por el mes de septiembre, nos planteamos una serie de objetivos. Es posible que no los compartiésemos con nuestros jugadores/as o con nuestros compañeros/as, pero ellos también se marcaron los suyos. Todos desempeñamos nuestra actividad deportiva como entrenadores, técnicos, jugadores, directivos, gestores o familias con una motivación, un “por qué” o un objetivo concreto.

Desde nuestra infancia estamos acostumbrados a ser evaluados, desde los exámenes en el colegio, hasta conseguir cierta aprobación en el ámbito familiar o en el grupo de amigos. ¿Por qué no evalúo como entrenador a mis jugadores/as?¿Por qué como jugador o como profesional no me auto-evalúo a mí mismo/a?

El análisis y la evaluación son buenas herramientas, no tanto entendidas desde lo innecesario de poner una nota, como desde la perspectiva de visualizar una trayectoria. Es positivo tener tiempo para hacer balance de final de temporada, analizar lo ocurrido y ser conscientes del nivel conseguido en cuanto a desarrollo y mejora. ¿Cuáles han sido nuestros éxitos y nuestros fracasos? ¿Hemos discurrido por el buen camino? ¿Hemos primado los valores por encima del éxito deportivo a toda costa?

Equipo WATS Team - como hacer balance de final de temporada - muchas gracias significado
¿Cuánto tiempo hace que no das las gracias a tu equipo?

Balance de final de temporada: un buen momento para agradecer su trabajo a tu equipo

Esta recapitulación de lo ocurrido es un buen momento para poder felicitar a tus jugadores/as, a tus compañeros y a las personas que forman el club. Quizá no hayamos conseguido algunos de los objetivos marcados, pero es importante reconocer a las personas su esfuerzo desarrollado y mostrarles que su trabajo es importante. Intenta no ceñirte únicamente a las mejoras que debería poner en práctica cada persona, ya que seguro que hasta el menos hábil en el terreno deportivo tiene pequeñas victorias por las que ser reconocido.

Celebra la pluralidad de personalidades, la diversidad de seres humanos que componen tu equipo y lo importante de contar con una suma de talentos y capacidades individuales que hacen mucho más grande al grupo. Aunque no se hayan conseguido algunos de los objetivos deportivos, recuerda que tus jugadores/as y tu cuerpo técnico llevan toda la temporada esforzándose en ello. Han invertido en el camino lo más valioso que tienen: su tiempo. Lo han puesto a disposición del equipo y de la competición, así que no es mala idea agradecerles de corazón su implicación y su tiempo.

A todas las personas nos gusta sentirnos valoradas: nos ayuda a mejorar nuestra autoestima y nos motiva a seguir luchando por ser mejores. Si esto ya es importante de por sí, cuando la temporada no ha ido como esperábamos es algo fundamental. Un entrenador que no es capaz de estar a la altura del final de temporada con sus jugadores/as es más probable que se encuentre con problemas al inicio de la siguiente. Si como jugadores tenemos un mal recuerdo de cómo terminamos en junio, la predisposición de cara al inicio de la competición en septiembre no va a ser especialmente positiva.

Equipo WATS Team - como hacer balance de final de temporada - objetivos SMART
Objetivos SMART: específicos, medibles, alcanzables, realistas y a tiempo.

Cerrar una temporada para establecer los objetivos de la siguiente

En algunas ocasiones es posible que a nivel técnico no haya muchas razones por las que felicitar, especialmente en el deporte formativo donde lo importante no es el rendimiento. Apóyate en los valores del equipo, y en aquellos aspectos de la personalidad de cada jugador/a o compañero/a que han ayudado en los momentos más complicados. Recuérdales qué es lo que les hace únicos y lo que más valoras de ellos. ¡Venga, entrena un poco tu capacidad de poner atención en lo positivo!

El hacer balance de final de temporada nos ayudará a poder establecer mejores objetivos al inicio de la próxima. Recuerda la importancia de que no sólo sean objetivos en lo deportivo, sino también en el terreno de los valores humanos. Una buena técnica para no perder el foco es plantear “objetivos SMART”: específicos, medibles, alcanzables, realistas y a tiempo. Intenta que sean objetivos cuantitativos y cualitativos, y que su último fin sea avanzar en el proceso de mejora como personas y como equipo. Recuerda la importancia de la visualización positiva y la anticipación al resultado: si estamos convencidos de que vamos a ser mejores, hay muchas más papeletas de avanzar por ese camino.

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.409 – 18 de junio de 2019. Puedes leer el artículo también en este enlace.

Llega el 2019: la no-violencia como acción de año nuevo

Comienza un nuevo año y mientras los más pequeños de la casa disfrutan de los regalos de navidad, los mayores llenamos nuestra boca y nuestras agendas de nuevas tareas, propósitos para mejorar o cambiar algún aspecto de nuestra vida: ir al gimnasio, apuntarme a inglés, hacer ese curso que tanto me gusta, ir a visitar a un amigo/familiar, etc. Pero, ¿Cuántos de ellos cumplimos realmente?, ¿Alguno/a se propone mejorar el impacto que deja en los demás?

Quizá no te hayas parado nunca a pensarlo, pero todos – familias, entrenadores, compañeros/jugadores, directivos y árbitros – influimos en aquellas personas que tenemos a nuestro alrededor. Albert Bandura, en su teoría del aprendizaje social, nos dice que las personas somos un elemento activo en nuestro propio aprendizaje y no aprendemos solas, nuestro aprendizaje es un conjunto de nuestros factores personales, lo que observamos y nos enseña nuestro entorno (cultura, familia, ambientes en que no movemos), y nuestros actos (qué hacemos y qué consecuencias tienen nuestros actos)

Pongamos un ejemplo, os presento a Manuel de 7 años y su padre, su fan número uno en todos los partidos. El padre de Manuel muchas veces grita al árbitro cuando él juega a fútbol. Aunque no entienda por qué le grita, cuando Manuel se frustra, se equivoca, o se enfada ha empezado a reproducir ese comportamiento de su padre; lo que seguro no le ayuda a aprender nada, o sí, que se puede faltar el respeto a la persona que regula el juego. Ese comportamiento, reforzado por la actitud de su padre, acabará por generalizarse a faltar el respeto a quien regula las normas en casa, es decir, los padres, o a quien regula las normas en otros contextos: entrenadores, profesores…

Hemos puesto el ejemplo con los padres, pero los entrenadores también son superhéroes para los niños, cuando empiezo a jugar a fútbol mi entrenador es como Super Man, saber dar toques al balón y controlarlo, y dirigirlo, cosas que aún el niño no ha aprendido y desea hacer. Por eso los entrenadores también deben poner atención a lo que hace, ¡son observados por un montón de niños a la vez!

Bandura y su teoría del aprendizaje social nos recuerda lo importante que es ser EJEMPLAR, y primero hacer nosotros todo aquello que queremos enseñar, y evitar hacer todo aquello que no queremos que hagan. Cuando decimos que hay que “predicar con el ejemplo” nos referimos justo a esto:

  • Si como entrenador/a me rio o animo a mi jugador a que ignore cuando un compañero o rival se cae y se hace daño, antes de ir a ayudarle o preguntar si está bien, enseño a mi jugador que el compañerismo, la empatía, y la amistad no tienen importancia ni valor.
  • Cuando como entrenador/a recrimino al árbitro una acción, grito y hago gestos o comentarios menospreciando sus decisiones, estaré enseñando a mis jugadores que no tengo respeto hacia otras personas, que no soy hábil comunicarme de forma educada y eficaz, y que mi capacidad de autocontrolarme no es muy buena cuando me enfado o no estoy de acuerdo con algo, llegando a ser violento con insultos.
  • Cuando acaba el partido y la primera pregunta que le hago a mi hijo es ¿Cómo habéis quedado? ¿Cuántos goles/puntos has marcado? Le estoy transmitiendo que lo que realmente me importa como padre/madre y me hace sentirme orgulloso es el resultado y que todo vale con tal de ganar y ser el que más goles o puntos marca. Además, le estoy diciendo que cuando practica deporte y juega, la diversión, el trabajo en equipo y otros valores no importan, parece que no son valores de “ganadores”.
  • Si como padre/madre me pongo a cuestionar las decisiones del entrenador, insultarle o menospreciarle y a discutir por que me parece que mi hijo se merecía más minutos, porque mi hijo es el mejor. Le estoy enseñando a mi hijo a no respetar a otros, a no esforzarse porque ya es el mejor, a no compartir y a que lo que piensen los demás me da igual, y que incluso puedo ser violento para conseguir lo que quiero. 

Os invitamos este enero de 2019 a reflexionar sobre qué valores querréis que vuestros hijos/as o jugadores/as aprendan, y cómo vosotros, dando ejemplo podéis hacer algún cambio para contribuir a estos valores. ¿Te sumas al cambio y a conseguir un deporte sin violencia?

Equipo WATS

 

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.369 – 11 de enero de 2019. Puedes leer el artículo también en este enlace.

Ganar o “Ganar”. Objetivos y valores para un inicio de temporada deportiva

Septiembre comienza y con él, la nueva TEMPORADA, acompañada de la ilusión de todos por conocer las novedades a nivel de equipo, competición o club/escuela; y de las dudas que todo ello conlleva: ¿Dónde jugará mi hijo? ¿Con qué patrocinadores contamos este año? ¿Contra qué equipos vamos a jugar? ¿Qué viajes vamos a hacer? ¿Será un buen equipo?… y una pregunta común: ¿Se conseguirán los objetivos?

La pretemporada es un momento clave en el establecimiento de objetivos para los clubes y equipos. Tanto directivos y entrenadores, como padres y jugadores deben conocer cuales son los objetivos de la temporada y qué se espera de ellos para trabajar todos en la misma línea y así aumentar las probabilidades de éxito. 

Consideramos un buen objetivo aquel que es un objetivo SMART: 

  • Específico- Concreto (Specific)
  • Medible- Puntuable (Mesurable)
  • Alcanzable- Realista (Achievable) 
  • Retador- Relevante (Relevant).
  • Temporal- Con fecha (Time Based)

A estas claves, nos gusta añadir dos aspectos que consideramos fundamentales para el deporte: plantear los objetivos en positivo, el lenguaje que usamos influye en la percepción que tenemos de ello, y que sean congruentes con nuestra realidad y entorno presente, si podemos ponerlos en marcha ya mismo. 

Ahora bien, tras establecer los objetivos debemos trazar un plan de acción claro (lenguaje sencillo, comprensible a todos), flexible (adaptable a los posibles inconvenientes que nos encontremos en el camino) y conciso (pautas sencillas, pequeños pasos), que nos permita conocer los pasos a seguir para acercarnos a la meta. 

Tanto a la hora de establecer objetivos, como el plan de acción a seguir, los VALORES del club y del entrenador juegan un papel fundamental. Son estos valores los que marcarán que es lo prioritario y lo importante, la guía de comportamiento para los jugadores. Es fundamental en el deporte base que los padres conozcan también estos valores, ya que si son compartidos se reforzarán desde fuera de la pista y eso ayudará a interiorizarlos mejor. En este caso “La unión hace la fuerza”, si todos remamos en la misma dirección será más fácil cumplir lo que nos planteamos, además se reducen posibles conflictos durante la temporada si todo queda claro al inicio. 

Eso sí, un mismo valor u objetivo puede tener significados diferentes para cada persona, lo que hace necesario clarificar desde los clubes y los entrenadores ¿Qué queremos conseguir esta temporada? Y ¿Cómo vamos a hacerlo?

Para facilitar la comprensión pongamos un ejemplo: 

En la reunión de inicio de temporada el entrenador del Infantil A explica a los padres que el objetivo del equipo para final de temporada es GANAR, y tras este comentario comienza a hablar de otros temas relacionados con el equipo. 

¡Ya tenemos el lío montado! ¿Qué es “GANAR” para ese entrenador y ese equipo? Ganar la liga, ganar nivel técnico, ganar nivel físico, ganar a un rival concreto, ganar todos los partidos, ganar es mejorar rendimiento de todos los jugadores, ganar es que los niños interioricen los valores del club, ganar es ser el equipo con menos penalizaciones de la liga (tarjetas, descalificantes, expulsiones…)

En este caso, el entrenador, o el club deberían en primer lugar clarificar que valores se espera ver en sus jugadores. ¿Qué es ganar para ese equipo dentro del club?, Aquí entrarían todos los aspectos que hemos comentado para valorar si es un buen objetivo (SMART), y ¿Cómo vamos a hacerlo? Involucrando siempre a todos los elementos del deporte (jugador/a, familias, entrenador/a…), ¿Qué papel tiene cada uno?, ¡todos son necesarios si queremos conseguir el objetivo, y teniendo claro lo que se espera de cada uno evitaremos algunos conflictos durante la temporada! 

Equipo WATS 

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.359 – 30 de noviembre de 2018. Puedes leer el artículo también en este enlace.

Ni hombre ni mujer, ¡deportista! Violencia de género en el deporte

43 mujeres asesinadas en lo que va de 2018, casi la mitad de los asesinatos cometidos en España son por causas relacionadas con la violencia de género. Gracias a la Comisión de Mujer y Deporte del COE podemos saber que la violencia que se ejerce hacia la mujer en el deporte es en principalmente violencia de género.

El 25 de noviembre se celebra el día contra la Violencia de Género, y es por ello que hemos querido dedicar a ellas este nuevo post, a las mujeres que practican deporte, deportistas al igual que los hombres.

La ONU pretende en 2030 llegar a alcanzar la igualdad de género en el deporte, pero la realizad es que aún queda mucho camino; cada semana encontramos noticias sobre insultos hacia mujeres deportistas, grandes diferencias en contratos y premios por ganar competiciones, la menor retrasmisión de deporte femenino, o las famosas “clausulas anti-embarazo”

Si bien es cierto que en ambos sectores se produce violencia, en cada caso es diferente. A los deportistas hombres se les suele criticar por su comportamiento fuera del campo/pista, o por un cambio en su rendimiento deportivo; sin embargo, la mujer deportista sufre violencia simplemente por ser mujer, ya que tradicionalmente no encaja en su rol de género. Seguramente nunca hemos oído decir en una grada comentarios como “hombre tenías que ser”, “vete a arreglar el coche”, o “cuidando de tus hijos tenías que estar”. Sin embargo, habremos escuchado estos comentarios cientos de veces cuando se dirigían a una mujer.

¿Qué opinan las deportistas?

Con respeto a todas las deportistas que podrían tener cabida en este post y cuya opinión es muy valiosa, hemos decidido dar visibilidad a quienes más violencia sufren dentro del deporte y menos se escucha normalmente: los colectivos arbitrales.

Por ello hemos recogido la opinión de 3 árbitras de élite a las que agradecemos su colaboración y que nos respondían a las siguientes preguntas:

– ¿Qué crees que haría que la violencia hacia la mujer en el deporte se erradicase?

– ¿Qué le dirías a entrenadores y padres de niños/as pequeños para evitar situaciones de violencia hacia las mujeres y niñas?

Esperanza Mendoza, Árbitra ACB y FIBA, educadora social y experta en igualdad de género, nos dice:

“Al final todo se resume en lo mismo educación.  Creo que es fundamental educar en igualdad desde el nacimiento empezando por la familia.  El problema de España es que la estructura social que tiene es machista y para cambiar eso faltan muchos años.”

“A esos padres les diría que no limite a su hijo/a por cuestión de género, no sólo en el deporte sino en la vida en general, no limitarme los estudios o trabajo porque eso es de chicos o chicas.”

Elena Peláez, Árbitra de Liga Iberdrola y 1ªdivisión regional de fútbol, residente de matrona, nos dice:

“Pienso que un papel importante, además de la familia, lo tienen los entrenadores y monitores, si les hacen ver que la mujer ya sea futbolista o arbitra es una deportista mas todos lo aceptaremos así. Si desde pequeños en nuestra sociedad no nos lo inculcan así, creceremos pensando lo contrario y estaremos equivocados.”

“En cuanto a los padres que ven una mujer en un campo de futbol, antes de hacer cualquier crítica destructiva podrían preguntarse, ¿Y si fuera mi hija? ¿Actuaría de la misma forma?”

Sara Peláez, Árbitra FEB Grupo 1 (Ligas LEB Oro y Plata, y Liga Dia), docente, licenciada en INEF, nos dice:

“De todas formas hace falta matizar mucho lo de violencia hacia la mujer en el deporte. Es decir, yo no creo que la haya a nivel general. Si hablamos a nivel particular refiriéndonos a juezas y árbitras sí que existe esa violencia; por otra parte, también existe hacia los hombres. El matiz está en que a los hombres se les critica por desacuerdo y a las mujeres por ser mujer (igual que al que no tiene pelo por ser calvo o al que usa gafas por cegato o gafotas).”

“Para que la violencia existente hacia la figura de la mujer se erradique hay que ir dando pasos firmes pero prudentes hacia delante, cómo en mi opinión se está haciendo. Lo habitual hace años era que no existiesen mujeres en ciertos ámbitos. Lo habitual con el tiempo forma parte de la cultura y de la tradición. Ahora y desde hace unos años esto ha cambiado, pero cambiar la cultura y la tradición es un proceso lento. Lo que ayuda a que este proceso se acelere es la aparición de cada vez más mujeres en los ámbitos antes reservados para los hombres y, al mismo tiempo, la condena y crítica tajante ante las actitudes machistas que aparecen cada día. Para que la tendencia cambie todos tenemos que, en nuestro día a día, actuar y hacer ver que el machismo no es gracioso, sino retrógrado. Si no dejamos pasar estas conductas contribuiremos al cambio cultural. El camino se hace andando y desde luego creo que vamos en la línea correcta.”

Todos podemos contribuir a erradicar la violencia en el deporte, y por supuesto la violencia hacia la mujer. Educar en igualdad desde pequeños, dando las mismas oportunidades a niños y niñas es fundamental para poder conseguir este objetivo, y aquí todos podemos sumar fuerzas. ¿Te sumas a hacer del deporte un entorno más igualitario?

Para Saber más:

Equipo WATS

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.358 – 27 de noviembre de 2018. Puedes leer el artículo también en este enlace.