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El reto de sacar adelante una temporada deportiva desigual y completamente marcada por la pandemia

Llegamos al final de una temporada deportiva sin precedentes, marcada de inicio a fin por la pandemia, donde los deportistas han visto golpeadas sus objetivos y aspiraciones, los clubes han tenido que cerrar sus puertas y donde, tanto profesionales como empresas del sector deportivo han visto como su generación de ingresos se tambaleaba.

Una temporada deportiva condicionada en todo momento por el número de casos activos de COVID, donde cada comunidad autónoma ha tenido que decidir qué medidas adoptaba para poder reactivar o no el sector deportivo. Una temporada incierta, marcada por la dificultad de realizar predicciones que ayudasen a confeccionar un calendario estable y fiable. Para intentar crear un consenso único y valorar los riesgos que tendría activar las actividades deportivas se han creado comisiones de expertos, se han confeccionado múltiples protocolos de actuación e impuesto medidas sanitarias, muchas de ellas inviables para un sector donde clubes modestos con presupuestos reducidos veían como única alternativa cerrar sus puertas y dejar la temporada en blanco.

Queremos echar la vista atrás para ver con perspectiva cómo ha sido esta atípica temporada deportiva 2020/21, donde no ha sido igual para tres de los modelos de deporte que existen. Nos referimos al deporte profesional, deporte base federado y deporte escolar, los cuales han vivido realidades diferentes. Mientas el modelo profesional ha tenido una rápida activación, los otros dos han sufrido mayores restricciones, frenando su activación por miedo al aumento de contagios, sin tener en cuenta que el deporte ayuda a combatir muchos de los síntomas negativos provocados por la pandemia, como son los trastornos de ansiedad, problemas cardiovasculares y respiratorios y un gran aliado para aumentar las defensas de nuestro organismo.

El deporte profesional, el primero en reactivarse

En 2020 hemos visto cancelarse o aplazarse grandes citas deportivas, como los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, la Eurocopa de futbol, los grandes torneos de la ATP o la Fórmula 1, provocando importantes pérdidas económicas a empresas y países de todo el mundo.

En el Estado, el modelo de deporte profesional fue el primero en reactivar su actividad, reajustando su calendario para reducir el impacto económico negativo. Para hacernos una idea del coste económico que tienen estas grandes citas, la inversión de Tokio para los JJOO ronda los 29.000 millones de euros aproximadamente. En un nivel más cercano, la celebración del Gran Premio de España de Fórmula 1 en Barcelona, tiene un impacto económico que ronda los 163 millones de euros.

Si nos fijamos en la reanudación de la temporada 19/20 de La Liga de futbol de Primera División, ésta se produjo tres meses después de proclamarse el Estado de Alarma, disputándose las 11 jornadas que quedaban de la temporada deportiva a partir del 11 de junio. La temporada 20/21 arrancó el 12 de septiembre, donde por primera vez vimos estadios reemplazando a sus aficionados por público y gritos virtuales.

El deporte federado y las competiciones exprés

Según datos del Consejo Superior de Deportes, el número de licencias federativas en nuestro país crece año tras año, situándose en 2019 entorno a los 3.9 millones de licencias, donde solo el fútbol aglutina a poco más de 1 millón de licencias.

Este modelo deportivo cuenta con 65 federaciones nacionales, las cuales han vivido una temporada muy desigual y marcada por las características de la práctica deportiva de cada modalidad, siendo así los deportes de contacto los más perjudicados, al no poder garantizar la distancia mínima de seguridad. Esto ha provocado que disciplinas como el Judo y deportes asociados hayan sufrido una caída del 90% en cuanto al número de sus federados.

En el caso del fútbol no profesional, el inicio de la temporada ha sido un quebradero de cabeza para muchas ligas, donde cada comunidad autónoma decidía soluciones diferentes para el inicio de la competición. Por ejemplo, mientras que en comunidades como Aragón y Galicia daban inicio en febrero, en Cataluña, Valencia y Murcia tuvieron que retrasar su inicio hasta marzo.

Se vivieron meses de protestas para reclamar el regreso inmediato del fútbol autonómico y base, tras meses de inactividad competitiva. Los clubes entrenaban cumpliendo con las medidas sanitarias, pero sin el objetivo de competir cada fin de semana. Un ejemplo de estas protestas fue el movimiento #SOSFútbolBase, surgido en las Islas Baleares para protestar contra la paralización de las competiciones de fútbol base y especialmente para los menores de 12 años, que veían como pasaba un año desde que habían disputado su último partido. De este modo, la temporada 20/21 ha estado marcada por un calendario de competición exprés, donde las fórmulas que se han utilizado han causado desilusión en muchos y muchas deportistas, resignación en muchos clubes modestos e impotencia en las federaciones deportivas frente a las decisiones de los gobiernos comunitarios.

El deporte escolar, el gran discriminado

En octubre de 2020 el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, informaba que las actividades deportivas representaban solo un 0,22% del total de casos de COVID-19 en España.

Este mensaje reforzaba la idea del bajo riesgo de contagio que existe en la práctica físico-deportiva, pero las diferentes administraciones públicas no lo tomaron en cuenta a la hora crear líneas para favorecer la reactivación del deporte y en especial el deporte que practican miles de niños y niñas en edad escolar.

La realidad para muchos pequeños/as que disfrutan del deporte escolar es que la temporada 20/21 ha sido nefasta, incluso en muchos casos inexistente, causado por el miedo de las familias al contagio de sus hijos e hijas. Por ejemplo, en Cataluña existen casi 300.000 participantes de este modelo deportivo, siendo el PROCICAT quien gestiona tanto el deporte escolar como el deporte federado. Pero mientras que los y las deportistas federadas pudieron entrenar siguiendo las pautas de seguridad establecidas, no ocurrió lo mismo para los y las deportistas escolares, que se vieron discriminados por no practicar deporte en el modelo federado.

En el caso de la Comunidad Autónoma Vasca, la plataforma Bultza Kirola Euskadi, que agrupa a más de medio millar de entidades deportivas, se movilizó en las ciudades más importantes de la comunidad reclamando el inicio de la práctica del deporte en edad escolar por considerarlo una actividad esencial. En esta comunidad, el inicio de la temporada de deporte escolar se inició en el mes de febrero, durando aproximadamente cuatro meses y viéndose condicionada por los casos activos de cada ayuntamiento.

El deporte debe volver a ser protagonista en nuestras vidas

Tanto el deporte federado como escolar son motores de salud y bienestar, tanto para las personas que lo practican como para el conjunto de la sociedad. Todos conocemos los beneficios que aporta la práctica deportiva a nivel físico y mental, demostrándose que una persona que practica actividad físico-deportiva tiene menos probabilidades de contraer afecciones graves por el contagio de la COVID-19

Para la próxima temporada deportiva, los y las responsables de tomar decisiones que afecten a la práctica deportiva deberán tenerse en cuenta las consecuencias negativas que ha causado en la población española las medidas tan restrictivas que ha sufrido el sector deportivo, tanto para sus usuarios como para las empresas y los profesionales que lo componen, al luchar por un estilo de vida saludable y fomentar valores universales. Deseamos que el deporte vuelva a asumir el papel relevante que tiene en nuestras vidas y veamos restablecido nuestro derecho a participar libre y activamente en cualquier actividad deportiva, con independencia del modelo de deporte que se quiera practicar. Miramos al futuro con mucha ilusión de poder dar inicio en unos meses la nueva temporada 21/22 de una forma lo más cercana posible a la normalidad.

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.477 – 25 de mayo de 2021. Puedes leer el artículo también en este enlace.

Algo de luz al final del túnel: reactivación del Deporte Escolar en Euskadi

Según la Organización mundial de la Salud (OMS), la inactividad física es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial. Dicho de otro modo, el 6% de las muertes en todo el mundo se deben al sedentarismo y a la falta de actividad deportiva.

Llevamos casi un año viviendo una situación de emergencia sanitaria mundial provocada por la COVID-19 y esto ha dado pie a que tengamos que convivir con innumerables restricciones que afectan a nuestro día a día. Una de las primeras medidas que se adoptaron para reducir el nivel de contagios afecta directamente a la práctica deportiva y con ella tanto el Deporte Base como el Escolar se han visto obligados a paralizar de un día para otro toda su actividad.

En Euskadi, a raíz del confinamiento domiciliario de marzo, el Deporte Escolar quedó interrumpido. Tras el verano y después de un repunte de casos en septiembre, se tomó la decisión de iniciar en el mes de octubre la actividad, pero apenas duró cuatro semanas dado el aumento de casos positivos entre la población vasca.

Con restricciones, pero regresa el Deporte Escolar

Esta situación ha llevado a que durante las últimas semanas se hayan convocado manifestaciones a favor del regreso de la actividad física escolar normalizada, muchas de ellas impulsadas desde el colectivo Bultza Kirola. Medio millar de clubes deportivos vascos han salido a las calles de Bilbao, Donostia y Vitoria-Gasteiz, reclamando que la práctica de Deporte Escolar sea considerada como una actividad esencial, dado el impacto positivo que tiene para la sociedad y concretamente para los y las más jóvenes. Ante estas protestas, el Gobierno Vasco ha dado luz verde a la reapertura de los entrenamientos escolares, pero con limitaciones. No se celebrarán ni partidos ni competiciones y los entrenamientos estarán limitados a un máximo de seis jugadores/as, teniendo que ser siempre los mismos y no podrán hacer uso de los vestuarios.

Esta noticia es un paso positivo para del deporte y para la infancia y juventud, al conseguir concienciar sobre la importancia que tiene la práctica deportiva para la salud física y mental de la población escolar. Personas más activas son personas más sanas, con un sistema inmunitario mejor capacitado para hacer frente a cualquier enfermedad. Recordemos, además, que la obesidad es uno de los factores que potencialmente causan padecer la COVID-19 con mayor grado de virulencia.

Para los niños y niñas, practicar deporte es sinónimo de jugar, convivir y disfrutar momentos de ocio con sus amigos y amigas. Con él aprenden valores tan importantes como el respeto, la responsabilidad o el esfuerzo. Adquieren habilidades psicológicas importantes para la vida como son colaborar y trabajar en equipo para conseguir un objetivo o asumir unas normas de conducta para una mejor convivencia entre todos.

Por este motivo, queremos hacer hincapié en los beneficios que tiene para la salud y el bienestar de los más jóvenes el poder volver a la actividad deportiva, aunque sea con limitaciones.

La inactividad es una de las mayores causas de obesidad infantil

La OMS sostiene que la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Según los últimos datos arrojados por estar organización, en 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes, de 5 a 19 años con sobrepeso u obesidad.

En España se viene realizando desde el 2011 el estudio ALADINO. Su objetivo es conocer la prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil en España y evaluar su evolución en el tiempo.

El estudio refleja que el 40% de los escolares tiene exceso de peso, donde 23% está en niveles de sobrepeso y el 17 % sufre obesidad. Una de las causas del aumento del sobrepeso en los más jóvenes es el ocio sedentario, dedicando más de tres horas diarias al consumo de televisión o consolas. Para prevenir el aumento de la obesidad, la OMS recomienda que todos los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años deben practicar una actividad física de intensidad moderada o alta durante un mínimo de 60 minutos diarios, incluyendo actividades que fortalezcan los músculos y huesos. De este modo la práctica deportiva se posiciona como la alternativa más rápida y efectiva de reducir peso y combatir el ocio sedentario.

Aprendiendo a socializar fortaleciendo sus relaciones sociales

La práctica deportiva contribuye a entablar y fortalecer sus relaciones sociales con otros niños y niñas. Tener que colaborar para alcanzar los objetivos comunes, formar parte del mismo equipo/club o compartir experiencias con sus compañeros hace que se sienta parte de una comunidad.

El deporte les ayuda a entender y asimilar la importancia de los roles dentro de un equipo, junto con la necesidad de cumplir unas normas determinadas que ayudan a la convivencia y sostenibilidad del grupo. Les ayuda a reforzar su sentimiento de identidad, de pertenencia y de solidaridad, mejorando su autoestima. Muchos deportistas a lo largo de su carrera deportiva destacan que una de las cosas más preciadas que les ha dado el deporte son las grandes amistades que han hecho y la posibilidad de compartir momentos con esas personas, más allá de logros que hayan podido alcanzar.

El deporte es una fuente inagotable de valores

Cuando se practica deporte no solo se moviliza el cuerpo sino nuestro cerebro, y con él nuestras emociones y sentimientos, influyendo en nuestras actitudes y comportamientos. La práctica deportiva les da la posibilidad de asumir una serie de valores que serán fundamentales para crecer no solo como deportista sino como persona.

Los valores son universales y su poder de transformación es enorme. El deporte les enseña que sin esfuerzo no hay mejora, sin perseverancia no hay cambio y que el respeto, solidaridad y compañerismo deben estar por encima de todo.

La superación les hace ver que tener un sueño y querer alcanzarlo pasa por querer superarse día a día y que sin un compromiso fuerte no se consiguen. La responsabilidad les enseña que deben asumir y cumplir unas normas para poder participar en equipo y que sus acciones repercuten en el colectivo. Sin la práctica deportiva los niños y niñas dejan de entrenar todos estos valores y esto puede afectar negativamente al desarrollo de su personalidad. Los valores son pilares sobre los que se asientan nuestra forma de comportarnos con el mundo.

En definitiva: el Deporte Escolar es mucho más que simplemente ocio

La práctica deportiva no es solo una forma más de ocio o de ocupar el tiempo. Como hemos visto, es una fuente inagotable de beneficios, tanto físicos, como mentales y para el crecimiento personal.

Con la ayuda de todos y todas hagamos que la práctica deportiva escolar vuelva a estar presente en la vida de muchas familias, ayudando a crecer de forma saludable a los más pequeños y mejorando su nivel de salud física pero también mental.

Desde el Equipo WATS, entendemos que la práctica deportiva tiene que estar presente en estos momentos, siempre que se respeten las medidas anti-COVID que posibiliten una práctica segura. Por este motivo creemos que se ha dado un paso hacia delante con la medida adoptada por el Gobierno Vasco de reactivar el deporte escolar y así poder ofrecerle a los más pequeños una vía de salud y bienestar inmejorable y tan necesaria para ellos y para el conjunto de la sociedad vasca. Ahora entra en juego nuestra responsabilidad individual para cumplir las normas y medidas de seguridad y garantizar que los más peques de la casa puedan continuar haciendo deporte durante mucho tiempo.

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.465 – 22 de enero de 2021. Puedes leer el artículo también en este enlace.

Arranca un Deporte Escolar sin competición ¿decepción, pérdida u oportunidad?

Iniciamos una nueva temporada llena de incertidumbres a consecuencia del COVID – 19. La evolución de la pandemia va a marcar el devenir de la práctica deportiva, también a nivel escolar y base, por lo que nos encontraremos con nuevos escenarios a los que tendremos que adaptarnos.

Esta situación es vista con decepción por algunos jóvenes deportistas y familias, ya que la competición en el deporte escolar, por el momento, no dará comienzo y no se permite público en los partidos de deporte federado. Ante esta nueva realidad de la “nueva normalidad” en lo deportivo sólo tenemos dos opciones: vivirla con resignación, lo que nos puede llevar a una cierta desmotivación, o verla como una oportunidad para adquirir nuevos aprendizajes, trabajar nuevos valores y contribuir a protegernos a nosotros/as y a los demás en esta situación de emergencia sanitaria.

La competición, elemento positivo en el deporte

No podemos obviar que la competición bien gestionada es un elemento positivo dentro de la práctica deportiva. Por un lado, suele ser uno de los mayores elementos motivadores más importante para las y los jóvenes que realizan deporte. Además, refuerza la idea de que el esfuerzo es necesario para la consecución de metas y objetivos, y esto ayuda a querer superarnos. Las personas deportistas asumimos que la constancia y el compromiso, tanto con el trabajo como con el equipo, son fundamentales para una mejora personal y colectiva en los deportes que se practican en grupo.

Es cierto que, como hemos comentado anteriormente, en estos momentos el deporte escolar no puede comenzar la competición hasta nuevo aviso, pero esta situación tiene que servir como un reto y elemento motivador tanto para las y los deportistas, como para sus familias y las personas encargadas de su formación deportiva (entrenadores/as, monitores/as y docentes).

Debemos tener en cuenta que esta medida afecta los niños y niñas de menor edad que comienzan a iniciarse en un deporte, por lo que se trata de una buena oportunidad para trabajar elementos ajenos a la competición.

El objetivo del deporte escolar: disfrutar practicándolo

Tengamos presente que el objetivo principal del deporte escolar y base debe ser que disfrutemos con la práctica deportiva que hemos elegido. La diversión debe ser el eje central sobre el que se vertebren todas las actividades del entrenamiento, así que la falta de competición no debe suponer en ningún caso una falta de compromiso y/o esfuerzo de superación. Esto supone un reto importante, especialmente para los formadores/as, que debemos innovar y buscar actividades y ejercicios lo suficientemente motivadores para enganchar nuestros/as deportistas.

La falta de público, incluso en los entrenamientos, puede ser también una buena oportunidad para trabajar otros elementos vinculados ajenos a la práctica deportiva. El papel de la familia en el desarrollo de los hijos/as es fundamental en todos los ámbitos del menor, incluso en el deportivo, aunque, por desgracia, ciertos padres y madres mantienen actitudes en el ámbito deportivo que no favorecen un adecuado desarrollo de la actividad (corrigen, lanzan órdenes, contradicen las indicaciones del entrenador/a…).

La nueva situación debe servirnos para situarnos con nuestros hijos/as desde una posición diferente. Para ello, mantener una comunicación fluida es fundamental, ya que nos permitirá conocer aquellas actividades con las que más han disfrutado, los logros que han ido consiguiendo o las dificultades que se han ido encontrando. Y de esta manera, además de acompañarles en este proceso, podremos detectar dificultades con el objetivo de ayudarles a superarlas, convirtiéndonos como familia en elemento motivador positivo en este contexto de pandemia. ¡Ánimo y adelante!

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.450 – 20 de octubre de 2020. Puedes leer el artículo también en este enlace.

La presión social en el Deporte Base ¿cómo trabajar con ella?

A menudo escuchamos a padres y madres hablar sobre lo importante que es para sus hijos pasárselo bien haciendo deporte. Cuando profundizamos un poco más y les hacemos la pregunta a sus hijos/as, muchas veces lo que relatan es que es raro encontrar al que la presión del entorno no le impida disfrutar de él al máximo. Así que está claro que la presión social en el Deporte Base influye más de lo que muchas veces nos imaginamos.

A veces se nos olvida que sólo son niños/as. Nos ocurre en muchos momentos y situaciones diferentes. Perdemos el foco y no somos conscientes de que el principal objetivo debería ser pasárselo bien. En ocasiones se nos olvida que tienen que equivocarse y que nosotros/as, como parte vital de su entorno, también podemos (¡y debemos!) hacerlo. Quizás no somos conscientes de que los errores que cometen se repiten una y mil veces y que nuestro grado de implicación tiene que ser el justo y adecuado para que él o ella pueda progresar. A veces no lo desconocemos: se nos olvida.

A veces se nos olvida que sólo son niños/as

Posiblemente el factor externo nunca desaparecerá. Siempre encontraremos a alguien que no esté lo suficientemente concienciado y considere oportunas otro tipo de conductas. Por lo tanto, nuestra principal labor al respecto como padre/madre, educador/a o entrenador/a debe consistir en intentar anular las consecuencias de los factores que escapan a nuestro control o, al menos, limitarlas. A pesar de que a veces no sea fácil identificar qué es lo que necesita el peque.

Como en todo, los extremos no son buenos, tanto para madres y padres como para entrenadores/as. En este sentido, no dejes de echar un ojo a un anterior artículo hablábamos sobre la importancia del entrenador y el tándem que debe formar junto al árbitro.

La importancia que adquiera el deporte en la vida del deportista tiene que definirla él o ella misma. No podemos añadirle influencia ni restársela. A menudo se habla sobre el error que cometemos cuando nos involucramos excesivamente en el deporte de los críos, pero nos olvidamos de que, en otros casos, ese involucramiento es inexistente. Y las consecuentes diferencias  entre una y otra cosa no terminan siendo muy diferentes. Es por ello, precisamente, que la presión social en el Deporte Base se ha convertido en un factor con una importante influencia en el propio deportista en edades tempranas.

Equipo WATS Team - niños jugando a tenis - deporte escolar base

Una pista: relativizar la presión del entorno llega, como otras muchas cosas, gracias al trabajo. Los resultados no aparecen de la noche a la mañana. La mayor parte de ese trabajo le corresponde al deportista pero somos nosotros los que tenemos que proporcionarle las herramientas. ¿Cuáles son? ¿Cómo podemos facilitárselas?

«Los niños y niñas son un reflejo de lo que sus padres y madres hacen y piensan»

Irati Garzón, psicóloga deportiva que actualmente colabora con el Danok Bat Club de Bilbao, subraya la importancia que tienen los padres y madres en cómo entienden los niños su realidad, en este caso, deportiva. Es decir, la manera en la que las familias interpretan, por ejemplo, el papel de su hija en el equipo va a condicionar cómo se sienta la pequeña en el mismo: «Los niños son un reflejo de lo que sus padres y madres hacen y piensan». Tenemos que tener cuidado con esto. Nuestras sensaciones e intervenciones, por pequeñas que sean, tienen grandes consecuencias.

Si queremos que los niños y niñas disfruten es imprescindible que jueguen. Jugando nos olvidamos de todos nuestros problemas, y la labor del entrenador en este aspecto es fundamental. Todos los niños tienen que jugar. Todos sin excepción. Si no lo hacen, es porque el entrenador ha perdido de vista nuestro objetivo principal. Jugar equivale a pasárselo bien y a olvidarnos de nuestros problemas, aunque sea momentáneamente.

Para Irati Garzón la figura del delegado es un factor determinante para aportar a las madres “un punto de vista externo y neutro» sobre la situación de su hijo. El trabajo de un delegado, sobre todo para casos en los que los padres están descontentos, puede completar la percepción sobre la situación de la hija y así despejar el camino hacia el objetivo.

Equipo WATS Team - niños jugando a fútbol - deporte escolar base

Competición: el momento de la presión social en el Deporte Base

La competición es parte de esa presión social en el Deporte Base y, por tanto, otro de los factores que impide a algunos niños salir a disfrutar. Partimos de la base de que cada niño/a es un mundo y es posible que para otro cualquiera este factor, a priori adverso, suponga un incentivo. ¿De qué manera se puede solucionar este problema? Meditando la elección del equipo o club en lo que va jugar. La exigencia del club depende de los objetivos que se haya marcado. Los padres y madres tienen la posibilidad de apuntar a sus hijos en uno u otro equipo, teniendo en cuenta la predisposición de los mismos, cuya elección debería realizarse considerando también las características del chaval. Lo que nos lleva al siguiente punto: el compromiso.

Facilitamos mucho la consecución de nuestro objetivo si los niños se sienten involucrados en el deporte, y el deporte no se entiende sin compromiso. Tenemos que ser conscientes del grado de obligación que se nos exige, pero también del que podemos dar. El deporte es algo que los niños tienen que hacer porque les gusta. ¿Queremos lanzar el mensaje de que el compromiso no es importante? Recapacitemos. Si el compromiso no es importante a la hora de hacer algo que me motiva, ¿por qué iba a serlo para hacer otras cosas a las que me obligan?

Padres, madres, educadores/as, entrenadores/as, delegados/as… Todos formamos parte del entorno de los pequeños y todas nuestras acciones tienen consecuencias en ellos. Si queremos que los y las deportistas disfruten tenemos aceptar que nos equivocamos y trabajar en esos errores. Desde WATS Team consideramos que la educación de todos los agentes ayuda a la identificación y limitación de los mismos. No perdamos nuestro objetivo de vista y centrémonos en lo importante: que los y las más peques disfruten y aprendan.

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y se hubiese publicado en condiciones normales en este medio que ha detenido su distribución debido a la crisis del COVID-19. Por ello enviamos un abrazo muy fuerte a todo el equipo que hace posible Cantera Deportiva con los deseos de volver a ver nuestros artículos impresos en su edición en papel muy pronto. ¡Mucho ánimo, compañeros/as!

¿Cómo gestionar grupos de Whatsapp? Algunos consejos para mejorar la comunicación

Mientras te desperezas un lunes por la mañana, dando las últimas vueltas en cama y convenciéndote de que tienes levantarte si no quieres llegar tarde, coges el móvil, quitas el modo avión y en un instante la pantalla se llena de mensajes de Whatsapp. ¡Menuda cascada de mensajes uno detrás de otro! Y entonces te preguntas ¿cómo gestionar grupos de Whatsapp? Ojalá lo supieras, porque esto es como un tornado.

Ves como la pantalla no para de parpadear por el aluvión de mensajes que llegan y piensas ¿pero qué ha pasado aquí? Tiene que ser algo urgente. Desbloqueas el móvil y ves una bolita roja en el icono de Whatsapp que marca 156.

Abres la aplicación y ves que todos esos mensajes pertenecen al grupo de Whatsapp “Padres y madres del Equipo Cadete”. Empiezas a leer los mensajes para saber si ha pasado algo importante en el equipo y ves que la gran mayoría de lo que se ha escrito son bromas entre padres y madres, así como algún que otro chisme sobre otras familias del equipo que no forman parte del grupo. Hay algunas imágenes, gente que responde a absolutamente todo, y dos personas hablando entre ellas al margen de los demás.

Equipo deportivo, padres y madres… ¿Cómo gestionar grupos de Whatsapp?

Hoy en día es casi imposible no estar dentro de algún grupo de Whatsapp. Los tenemos en todos los ámbitos de nuestra vida. Los hay de trabajo, de familia, de amigos, de la comunidad de vecinos o como en este caso, del equipo de cadetes en el club de fútbol o baloncesto. Pueden crearse para un momento concreto como una sorpresa de cumpleaños, o comprar algo entre varias personas. También los hay que una vez creados parece que son para toda la vida. El objetivo suele ser el mismo: generar un espacio de comunicación donde sus miembros puedan expresar su opinión y conocer la de los demás. Se forma una comunidad donde sus integrantes no sólo comparten mensaje de texto, sino que cada vez es más común compartir un vídeo, una foto de un momento concreto o un meme gracioso.

Entonces, ¿cómo gestionar grupos de Whatsapp? Igual que en cualquier grupo o equipo de personas que comparte un espacio, es necesario tener claras una serie de normas que faciliten la convivencia y fomente una buena comunicación entre sus miembros. Las normas no tienen que ser vistas como una imposición o algo negativo que coarte la libertad de expresión, sino más bien como el marco de convivencia en el cual se deja claro dónde están los límites de un buen y mal uso de este medio de comunicación. Al final, es crear una forma de relacionarse donde todos/as los que forman parte de él tienen claro en fin con el que se formó el grupo y la utilidad principal que se le quiere dar.

Por ejemplo, si se crea un grupo para organizar el desplazamiento para un partido entre los padre y madres de las jugadoras del equipo cadete, la finalidad es mejorar la organización del desplazamiento, con lo que la comunicación debe girar sobre este fin. El mal uso comienza cuando se utiliza para otros fines que no son el original, como puede ser opinar sobre la alineación del último partido, el mal planteamiento que hizo el entrenador o incluso verter comentarios sobre jugadoras y sus familias.

Algunos consejos para mejorar la comunicación en grupos de Whatsapp

Si bien en la teoría su finalidad es fantástica, en la práctica no todos estamos contentos con cómo son utilizados estos grupos por algunas personas que lo componen. Por este motivo, en el Equipo WATS queremos compartir contigo una serie de consejos que te ayuden en la convivencia y la comunicación que se genera dentro de los grupos de Whatsapp y para poder conseguirlo te proponemos fomentar valores tan importantes como el respeto, la empatía, la libertad de expresión, el diálogo abierto o la responsabilidad. Trabajar estos valores es primordial para poder hacer un mejor uso de una herramienta con tanto potencial y de gran utilidad en muchas ocasiones.

Equipo WATS Team - grupos de Whatsapp - descripción

DESCRIPCIÓN

Hay un espacio en la configuración del grupo en donde se puede hacer una breve descripción en la que podemos explicar cuál es la finalidad por la que se ha creado el grupo. Intenta ser claro y conciso, de este modo no se deja espacio a equivocaciones o malas interpretaciones.

Equipo WATS Team - grupos de Whatsapp - normas

NORMAS

Al crear el grupo se deben consensuar unas normas básicas que faciliten la convivencia entre los miembros. Por ejemplo, no se admiten faltas de respeto como insultos o comentarios fuera de lugar.

Equipo WATS Team - grupos de Whatsapp - horarios

HORARIOS

Establecer un horario de inicio y final de la actividad del grupo es fundamental. Esto ayuda a marcar un horario en el que poder comunicarse y no dejar vía libre para escribir a cualquier hora del día, ya que esto puede molestar el descanso de otras personas.

Equipo WATS Team - grupos de Whatsapp - no spam

NO SPAM

Evita la cadena de mensajes que te piden reenviar un mensaje porque “sino te cobrarán por usar este servicio” o porque “perderás todos tus contactos”. Tampoco vale mandar un mensaje que te envió un amigo y que te pide que lo difundas en todos tus grupos. Deja claro desde el principio que no se pueden reenviar estos contenidos en el grupo.

Equipo WATS Team - grupos de Whatsapp - urgente

¿URGENTE?

Esperar una respuesta instantánea no es una buena práctica. Acostúmbrate a que si algo es urgente hay otros medios para hacer llegar tu mensaje. ¿Por qué no hacer una simple llamada? Es mucho más directo para la persona afectada que hables con ella en privado y al momento.

Equipo WATS Team - grupos de Whatsapp - sin sonido

SIN SONIDO

Tenemos la opción de silenciar un grupo para no recibir notificaciones al instante durante un tiempo determinado. De esta manera tú decides cuando interactúas con ese grupo, no es el grupo el que decide cuándo interactúa contigo. Que alguien publique algo no significa que debas leerlo en ese preciso momento, tú decides cuándo leerlo.

Equipo WATS Team - grupos de Whatsapp - respuestas

RESPUESTAS

No te habitúes a responder a todos los mensajes por defecto. En el caso de que alguien plantee una pregunta responde sólo si conoces la respuesta. Puede que otra persona ya haya resulto la duda y no hace falta que el resto de integrantes corroboren la respuesta. Esto puede crear una cadena de respuesta que no es eficaz para el grupo.

Equipo WATS Team - grupos de Whatsapp - cita con @

CITA CON LA @

Cuando escribimos “@ + nombre del usuario” nos aparece un desplegable con los nombres de los miembros del grupo. Elegimos el destinatario y le hablamos a él en concreto. De esta manera el destinatario del grupo recibe una notificación de que ha sido nombrado en un mensaje y puede contestar concretamente a lo que le has escrito.

Con estos consejos pretendemos ayudarte a gestionar mejor tus grupos de Whatsapp, dándole un enfoque más positivo y generando una comunicación de mayor calidad.  Comunicarse es cosa de dos o más personas, por ello haz que todos los integrantes de un grupo se sientan respetados y tengan libertad de expresar lo que piensan dentro de un marco de convivencia compartido por todos y todas. Si marcas unas normas claras desde el inicio será mucho más fácil mantener todo bajo control. ¿Te animas a probarlo?

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.418 – 15 de octubre de 2019. Puedes leer el artículo también en este enlace.