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Llega el 2019: la no-violencia como acción de año nuevo

Comienza un nuevo año y mientras los más pequeños de la casa disfrutan de los regalos de navidad, los mayores llenamos nuestra boca y nuestras agendas de nuevas tareas, propósitos para mejorar o cambiar algún aspecto de nuestra vida: ir al gimnasio, apuntarme a inglés, hacer ese curso que tanto me gusta, ir a visitar a un amigo/familiar, etc. Pero, ¿Cuántos de ellos cumplimos realmente?, ¿Alguno/a se propone mejorar el impacto que deja en los demás?

Quizá no te hayas parado nunca a pensarlo, pero todos – familias, entrenadores, compañeros/jugadores, directivos y árbitros – influimos en aquellas personas que tenemos a nuestro alrededor. Albert Bandura, en su teoría del aprendizaje social, nos dice que las personas somos un elemento activo en nuestro propio aprendizaje y no aprendemos solas, nuestro aprendizaje es un conjunto de nuestros factores personales, lo que observamos y nos enseña nuestro entorno (cultura, familia, ambientes en que no movemos), y nuestros actos (qué hacemos y qué consecuencias tienen nuestros actos)

Pongamos un ejemplo, os presento a Manuel de 7 años y su padre, su fan número uno en todos los partidos. El padre de Manuel muchas veces grita al árbitro cuando él juega a fútbol. Aunque no entienda por qué le grita, cuando Manuel se frustra, se equivoca, o se enfada ha empezado a reproducir ese comportamiento de su padre; lo que seguro no le ayuda a aprender nada, o sí, que se puede faltar el respeto a la persona que regula el juego. Ese comportamiento, reforzado por la actitud de su padre, acabará por generalizarse a faltar el respeto a quien regula las normas en casa, es decir, los padres, o a quien regula las normas en otros contextos: entrenadores, profesores…

Hemos puesto el ejemplo con los padres, pero los entrenadores también son superhéroes para los niños, cuando empiezo a jugar a fútbol mi entrenador es como Super Man, saber dar toques al balón y controlarlo, y dirigirlo, cosas que aún el niño no ha aprendido y desea hacer. Por eso los entrenadores también deben poner atención a lo que hace, ¡son observados por un montón de niños a la vez!

Bandura y su teoría del aprendizaje social nos recuerda lo importante que es ser EJEMPLAR, y primero hacer nosotros todo aquello que queremos enseñar, y evitar hacer todo aquello que no queremos que hagan. Cuando decimos que hay que “predicar con el ejemplo” nos referimos justo a esto:

  • Si como entrenador/a me rio o animo a mi jugador a que ignore cuando un compañero o rival se cae y se hace daño, antes de ir a ayudarle o preguntar si está bien, enseño a mi jugador que el compañerismo, la empatía, y la amistad no tienen importancia ni valor.
  • Cuando como entrenador/a recrimino al árbitro una acción, grito y hago gestos o comentarios menospreciando sus decisiones, estaré enseñando a mis jugadores que no tengo respeto hacia otras personas, que no soy hábil comunicarme de forma educada y eficaz, y que mi capacidad de autocontrolarme no es muy buena cuando me enfado o no estoy de acuerdo con algo, llegando a ser violento con insultos.
  • Cuando acaba el partido y la primera pregunta que le hago a mi hijo es ¿Cómo habéis quedado? ¿Cuántos goles/puntos has marcado? Le estoy transmitiendo que lo que realmente me importa como padre/madre y me hace sentirme orgulloso es el resultado y que todo vale con tal de ganar y ser el que más goles o puntos marca. Además, le estoy diciendo que cuando practica deporte y juega, la diversión, el trabajo en equipo y otros valores no importan, parece que no son valores de “ganadores”.
  • Si como padre/madre me pongo a cuestionar las decisiones del entrenador, insultarle o menospreciarle y a discutir por que me parece que mi hijo se merecía más minutos, porque mi hijo es el mejor. Le estoy enseñando a mi hijo a no respetar a otros, a no esforzarse porque ya es el mejor, a no compartir y a que lo que piensen los demás me da igual, y que incluso puedo ser violento para conseguir lo que quiero. 

Os invitamos este enero de 2019 a reflexionar sobre qué valores querréis que vuestros hijos/as o jugadores/as aprendan, y cómo vosotros, dando ejemplo podéis hacer algún cambio para contribuir a estos valores. ¿Te sumas al cambio y a conseguir un deporte sin violencia?

Equipo WATS

 

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.369 – 11 de enero de 2019. Puedes leer el artículo también en este enlace.