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La historia de Kim Ng, primera General Manager de un club deportivo norteamericano de élite

Los Miami Marlins, franquicia americana de béisbol, hicieron oficial hace una semana la incorporación de Kim Ng como General Manager (GM) de la entidad. Es la primera vez en la historia de cualquiera de las cuatro principales ligas estadounidenses (MLB – Major League Baseball, NBA – National Basketball Association, NFL – National Football League y NHL -National Hockey League) en que una mujer ocupa este puesto. Una estupenda noticia que no podíamos pasar por alto, ya que Kim Ng ha conseguido terminar con la última de una innumerable lista de barreras que, hasta hace poco, parecían insuperables.

Dos tenistas como referentes

Cuando le preguntaban qué figuras del deporte habían marcado su carrera profesional, Kim respondía que «hay dos personas que me han inspirado, Billy Jean King y Martina Navratilova, ellas dos han sido una gran inspiración en mi vida».

Pero no podemos olvidarnos de todas las mujeres que han luchado previamente por gestas parecidas, de aquellas que han allanado el camino para que personas como Kim puedan optar a puestos como este. En un ámbito geográfico más próximo a nosotras/os hace tiempo que conocemos nombres de mujeres que han presidido o dirigido alguna entidad deportiva, y durante años, hemos podido contar esos casos con los dedos de una mano.

Los más sonados fueron los de Teresa Rivero, presidenta del Rayo Vallecano desde 1999 hasta 2011, o Ana Urquijo, primera y única presidenta de la historia del Athletic Club. Actualmente conocemos algunos ejemplos más, que a pesar de ser insuficientes, siguen siendo tan necesarios como los primeros. Una de las más conocidas es Victoria Pavón, que preside el CF Leganés desde 2008, o Amaia Gorostiza, que entró en la presidencia de la SD Eibar en 2016. Otro ejemplo de estabilidad femenina en cargos de dirección de instituciones deportivas es Isabel García Sanz, que el 14 de noviembre fue reelegida como Presidenta de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo por quinta vez consecutiva. También, desde enero de 2020, y por primera vez desde la creación del CSD – Centro Superior de Deportes en 1977, su presidencia la ocupa una mujer, Irene Lozano. Pero, ¿cómo ha llegado Kim Ng a ser GM de los Miami Marlins?¿Cuál ha sido su camino?

La figura de un General Manager

Antes de nada, hay que establecer la diferencia entre un General Manager y una Presidenta o Director Deportivo, ya que el GM es la figura que se encarga de realizar tanto la gestión deportiva como la financiera en Estados Unidos. En términos generales, sus responsabilidades son las que tendrían una Presidenta y una Directora Deportiva juntas. Para entender mejor este tipo de organigrama deportivo americano, recomendamos echar un ojo a la película Moneyball, protagonizada por Brad Pitt, que narra la historia de un GM en un equipo de beisbol de la MLB norteamericana.

Brad Pitt Moneyball película
«Moneyball», protagonizada por Brad Pitt

Kim Ng se adentró en el mundo del béisbol profesional hace ya 30 años, con una trayectoria que representa como ninguna el «Sueño Americano» a lo largo de 30 años de lucha que finalmente han dado sus frutos. Comenzó su carrera como becaria de los White Socks de Chicago en 1990, y cinco años después ascendió a Subdirectora de Operaciones de la franquicia. Sin embargo, esa no fue su mayor hazaña de 1995, ya que también se convirtió en la primera persona, y primera mujer, en presentar un caso de arbitraje salarial en las cinco grandes ligas estadounidenses. Lo ganó.

Más tarde, trabajó para la American League y para los New York Yankees. En el club neoyorquino también hizo historia, y se metió en la lista de las cuatro únicas mujeres, junto con Elaine Weddington Steward, Raquel Ferreira y Jean Afterman, en alcanzar el puesto de Asistente del General Manager. En 2001 se unió a Los Ángeles Dodgers con ese mismo cargo, además del de Vicepresidenta, y en 2005 estuvo a punto de dar el salto a GM de esa misma entidad. A pesar de su excelente currículum y sus grandes logros, no conseguía dar el último paso en un mundo donde todos los puestos de esta categoría siempre han sido ocupados por hombres.

Referente para las niñas de hoy en día

En 2011 decidió salir de los Dodgers y fichar como Vicepresidenta de la Major League Baseball (MLB), hasta el pasado 13 de noviembre, día en el que se hizo oficial su fichaje como GM de los Miami Marlins. Kim Ng ha conseguido romper un techo de cristal y tumbar muchas de las puertas que impedían a la mujer llegar a puestos como este en el deporte, pero sobre todo, ha dado a las niñas un motivo real por el que soñar con un futuro profesional dirigiendo clubes y empresas deportivas al máximo nivel.

«No sé cuánta gente se ha dirigido a mí en los últimos días para decirme lo que les encantan los Miami Marlins, como mínimo unas 500 personas. Significa todo para mí el poder ser un referente para las niñas de hoy en día, he luchado mucho por sus derechos. Ahora apareceré más en público y muchas niñas podrán verme en el rol de General Manager, y eso será un gran ejemplo para ellas». Ahora, el logro de Kim está al alcance de todas ellas. ¡Dejemos y fomentemos que las mujeres puedan seguir creciendo profesionalmente en el deporte!

¿Y el deporte femenino? El lento regreso del deporte por la crisis del COVID-19 acentúa la brecha de género

Desde el inicio de la pandemia del Coronavirus, hace ya nueve meses, se ha hablado mucho sobre las graves consecuencias económicas que tendrá la emergencia sanitaria en el ámbito del deporte. La cancelación de grandes eventos deportivos a nivel internacional como los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 o la Eurocopa de 2020, que este año iba a disputarse en 12 sedes distintas (entre ellas Bilbao), traerá grandes pérdidas económicas, no sólo en el ámbito deportivo sino a nivel global.

Hablando solamente en términos económicos, no podemos obviar que, según los informes de la propia UEFA, la celebración de Eurocopa de Francia en 2016 supuso la facturación nada menos que de 1.916 millones de euros entre ingresos directos e indirectos como tractor de sectores como la logística, el transporte, la hostelería y el turismo, que se traducen también en una importante entrada de impuestos a las arcas públicas.

¿Cómo afecta la crisis al deporte femenino?

Los grandes clubs de fútbol anuncian pérdidas millonarias debido a la falta de espectadores/as en los estadios, la reducción de ingresos procedentes de la publicidad o las televisiones. Pero, si asomamos la cabeza fuera del omnipresente deporte rey, ¿cómo está afectando esta situación a aquellos deportes que no son mayoritarios? Y si vamos un poco más allá ¿cómo está afectando al deporte femenino?

Las diferencias económicas, sociales y la repercusión mediática entre el deporte masculino y el femenino eran evidentes antes del COVID–19. Siguiendo con el fútbol como ejemplo, en febrero de este año 2020 se produce un hecho histórico con la firma del primer “Convenio Colectivo para futbolistas que prestan sus servicios en clubes de la Primera División femenina de fútbol” en el que se establece un salario mínimo de 16.000 euros brutos anuales para las jugadoras. En caso del fútbol masculino, en 2016 se estableció un mínimo bruto anual de 155.000 euros para los jugadores de Primera División y 77.000 para los de Segunda (más los posteriores incrementos anuales del IPC en ambos casos).

La pandemia, lejos de reducir diferencias y apostar por una mayor igualdad entre el deporte masculino y femenino, ha castigado duramente al deporte femenino. Según se recoge de las conclusiones elaboradas por EU Athletes – Asociación Europea de Deportistas en octubre del 2020, el deporte femenino ha sido el más afectado por la crisis derivada de la emergencia sanitaria. Algunos de los factores que han provocado esta situación son la falta de reservas financieras en clubes mucho más modestos, mayor dependencia de los ingresos derivados de la venta de entradas (que han sido eliminados directamente por la falta de público) o la necesidad de tener otros empleos debido a la precariedad de sus contratos deportivos, lo que supone una mayor exposición al COVID, dificultando así el cumplimiento de las restricciones marcadas por la práctica deportiva. Sobre la brecha de género ahondada por la crisis del Coronavirus ya hablábamos hace unos meses en este otro artículo, y desafortunadamente continuamos en la misma situación.

Muchas preguntas sin respuesta

Por otro lado, según recogen estas mismas conclusiones la diferencia de los protocolos existentes para la prevención del COVID entre las diferentes categorías es notorio, y más aún entre el deporte femenino y el masculino. Mientras que en la Primera División de fútbol masculino los controles y previsiones sanitarias son de primer nivel, en el deporte femenino en muchos casos brillan por su ausencia o no son tan rigurosos, hechos por los que muchas jugadoras han protestado en repetidas ocasiones.

No podemos obviar que esto se trata solo de la punta de un iceberg en el que la parte económica es, seguramente, la parte más visible. Pero existen otros elementos discriminatorios hacia el deporte femenino, quizás no tan visibles pero que a los que es necesario prestar atención, como su menor presencia en los medios de comunicación entre otros. Después de un 2019 que ha sido histórico en los avances para el deporte femenino y para la igualdad, el 2020 ha supuesto un muy importante retroceso.

Nos surgen muchas preguntas para las que no tenemos respuesta. ¿Por qué como sociedad no hemos sido capaces de continuar avanzando en la igualdad en este contexto de crisis sanitaria? ¿Por qué la vuelta del fútbol masculino de Primera División ha estado garantizada desde el primer momento y el deporte no-mayoritario y femenino sigue estancado? ¿Por qué las mujeres deportistas arrastran una carga extra respecto a sus homólogos masculinos en esta situación? Seamos conscientes de la importancia del deporte femenino para la visibilidad, el avance en igualdad y la generación de referentes para los/as más jóvenes.

Seis deportistas LGTBI que son auténticos referentes y nos hacen sentir orgullosos

Hasta hace bien poco el mundo del deporte contaba con dos tabúes: la existencia de deportistas LGTBI (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales o intersexuales) y la presencia activa de mujeres en las disciplinas deportivas clásicamente masculinas como el fútbol o el boxeo. Afortunadamente vivimos en una sociedad que cada vez se valora y reivindica a sí misma como plural, abierta y diversa, y que trabaja activamente por derribar estos tabúes.

El 2019 ha sido el año en que se han echado abajo las mayores barreras en lo que respecta al deporte femenino, especialmente en el caso del fútbol. Las grandes manifestaciones del 8 de Marzo de 2018 y 2019 que pedían igualdad han hecho que el «FutFem» esté en auge y se hayan producido cifras de récord con 40.000 asistentes en San Mames, 60.000 en el Wanda Metropolitano o 1.500.000 espectadores siguiendo en directo la final de la Copa de la Reina por televisión.

La visibilidad de los deportistas LGTBI ha aumentado, pero aún queda mucho por hacer

Equipo WATS Team - Disturbios de Stonewall 1969
Disturbios de Stonewall (Nueva York) el 28 de Junio de 1969
Grey Villet—The LIFE Picture Collection/Getty Images

Desafortunadamente, la visibilidad del colectivo LGTBI en el deporte no avanza con la misma rapidez y todavía hay muchos ámbitos en los que la discriminación contra estos deportistas sigue patente. Seguramente recuerdes la historia de las agresiones a Jesús Tomillero, el primer árbitro de fútbol abiertamente homosexual. No obstante, en los últimos meses hemos vivido muchas noticias positivas para la diversidad de identidad y orientación sexual como el debut de Alba Palacios, la primera jugadora de fútbol federada transexual.

Es por ello que, como hicimos el 8 de Marzo con las historias de diez extraordinarias deportistas que nos inspiran cada día, hoy queremos celebrar el 28 de Junio, Día del Orgullo LGTBI, con seis historias de deportistas pertenecientes a este colectivo. Necesitamos referentes femeninos y de deportistas LGTBI para contribuir a reforzar la igualdad y la diversidad de nuestra sociedad, y para hacer más fácil la «salida del armario» a aquellos deportistas que aún no pueden hacerlo por miedo a represalias.

¿Por qué sólo seis figuras? Está claro que no están todos los que son, pero hemos intentado elegir a seis hombres y a seis mujeres cuyas historias nos han inspirado. Seis referentes de deportistas LGTBI como seis colores tiene la bandera del arcoiris, símbolo universal de la lucha de este colectivo. Además, este año se celebra el 50º Aniversario de los Disturbios de Stonewall (28 de Junio de 1969, Nueva York) en el que la comunidad LGTBI respondió por primera vez con una batalla campal a una redada policial en un local de ambiente y ante la persecución sistemática de sus miembros por las fuerzas del orden y el gobierno estadounidense.

Equipo WATS Team - deportistas LGTBI - Martina Navratilova - Tenis

Martina Navrátilová

Checoslovaca de nacimiento y nacionalizada estadounidense, Martina Navrátilová es una de las mejores tenistas de la historia gracias a su «zurda mágica». Junto a Margaret Smith Court y Doris Hart son las únicas tres tenistas que han ganado los cuatro torneos de Grand Slam en Singles, Dobles y Mixtos, una hazaña que en categoría masculina no se ha logrado todavía. Hasta 1981, año en que marchó a Estados Unidos por motivos profesionales, no se atrevió a reconocer públicamente que era lesbiana.

“En Checoslovaquia a los gays se los envía a un asilo para enfermos mentales y las lesbianas no salen del armario, tenía miedo de que no me diesen permiso para salir del país” argumentaba Martina. Su salida del armario vino acompañada de unas horribles declaraciones a los medios de su padrastro (su padre murió cuando ella era pequeña) diciendo que «la homosexualidad es una enfermedad» y que hubiese preferido que su hija se hubiese dedicado a la prostitución antes que ser lesbiana. Navrátilová nunca se dejó amedrentar y consiguió ser una de las mejores tenistas de la historia y embajadora en la defensa de los derechos LGTBI. Como a ella le gusta decir «las etiquetas son para la ropa o para los archivadores, no para las personas».

Equipo-WATS-Team-deportistas-LGTBI-Victor-Gutierrez-Waterpolo

Víctor Gutiérrez

Miembro de la Selección Española de Waterpolo, Víctor Gutiérrez cuenta con los títulos de Subcampeón de Europa Sub 18, Subcampeón del Mundo Sub 20, máximo goleador de la División de Honor española las temporadas 2016/17 y 2017/18, e internacional en más de 70 ocasiones. En el 2016 decidió hacer pública su homosexualidad convirtiéndose en el primer deportista de élite de deportes en equipo en hablar abiertamente de su orientación sexual.

Victor siempre ha defendido que todavía hace falta muchísima más visibilidad, para que salir del armario deje de tener un coste como el que tuvo para él. «Me ponían las cosas muy fáciles porque hacía muy buenas marcas y, de repente, de un día para otro, se me castigaba y penalizaba por cosas absurdas. Que no me digan que no hay homofobia en el deporte porque no es verdad y yo la he sufrido». Activista por los derechos del colectivo LGTBI no deja de mostrarse optimista por el futuro, aunque también a veces algo preocupado. Víctor reconoce que «vienen tiempos un poco más difíciles, están surgiendo fuerzas [políticas] nuevas que quieren que volvamos para atrás. Poner un ojo en países como Estados Unidos o Brasil, demuestra que todo aquello que no se cuida ni se protege, se puede ir tan rápido como llega. La lucha sigue, hay que mostrarse tal y como uno es, y no perder un poco el objetivo que queda mucho por hacer».

Equipo WATS Team - deportistas LGTBI - Alba Palacios - Futbol

Alba Palacios

En septiembre de 2018, casi recién cumplidos sus 33 años, Alba Palacios marcaba el que sería el mejor gol de toda su vida. Gracias a un permiso expedido por la Federación Madrileña de Fútbol, en tanto que se hallaba en trámites de modificar su género en el DNI, se convertía en la primera futbolista transgénero federada en el estado. Cumplía así su sueño de jugar en un equipo femenino, en este caso en Las Rozas C.F. en categoría Preferente Femenina. Cuando le recuerdan su lucha por conseguir jugar como mujer, Alba reconoce que “hay ocasiones en que no soy consciente de la repercusión que tiene mi caso. La gente me dice que lo que estoy haciendo es muy importante”.

Tras vivir toda su vida encerrada dentro de un cuerpo que no reconocía como propio, a los 32 años inició el procedimiento de cambio de género con un tratamiento hormonal. El fútbol siempre fue su refugio desde pequeña, cuando bajo el nombre de Álvaro comenzó a vestirse de chica. Tras una vida como futbolista en equipos masculinos, hoy en día por fin puede hacerlo como mujer en un equipo femenino. Alba Palacios es todo un referente para los y las deportistas transexuales, y aunque hoy en día es feliz su camino no ha sido fácil. “El fútbol es un deporte muy machista. El único que sabía que había iniciado el tratamiento hormonal era el entrenador. Se lo dije porque al iniciar el tratamiento iba a descender mi rendimiento”.

Equipo WATS Team - deportistas LGTBI - Carlos Peralta - Natacion

Carlos Peralta

Plusmarquista de España en 200 metros estilo mariposa y nadador olímpico en los Juegos de Río de Janeiro de 2016, Carlos Peralta decidió hacer pública su identidad sexual en 2018 a través de una entrevista en un periódico. «No me vanaglorio de ser gay. Decirlo no me aportaba nada, pero tampoco me resta. Lo cuento porque veo que hay homofobia y, sobre todo, por ayudar, porque me escriben chavales más jóvenes que te cuentan su historia».

Desde entonces se ha destacado por el activismo en defensa de los derechos LGTBI, y en las últimas elecciones municipales cerraba la lista de un partido político por Málaga como símbolo de esta lucha. Su carrera deportiva, pese a tener muchos éxitos, no ha sido fácil. Ha tenido que escuchar cómo le llamaban «maricón de mierda» desde la ducha de al lado en un vestuario. «La gente no entiende lo que puede sufrir uno cuando empieza a autoaceptarse. Yo no me he sentido muy comprendido por entrenadores o compañeros. En mi caso, que tengo buena posición deportiva, encontrarme fue muy difícil».

Cuando le preguntan por qué decidió dar el paso, Carlos responde que «yo animo a que la gente no tenga miedo, que luche y nadie la menosprecie. En las redes recibo muchos mensajes de niños de pueblos o ciudades pequeñas que sí sufren bullying. Por eso, para los deportistas LGTBI salir del armario públicamente es una forma de ayudarles a esos niños».

Equipo WATS Team - deportistas LGTBI - Gema Hassen-Bey - Esgrima y Hand Bike Triciclo Manual

Gema Hassen-Bey

A los cuatro años sufrió un accidente de tráfico mientras viajaba con sus padres con un diagnóstico de lesión medular. Durante su larga estancia en el Hospital de Parapléjicos de Toledo, Gema Hassen-Bey se aficionó al deporte, y pese a su discapacidad, desde entonces su carrera deportiva fue imparable. Cuenta con tres medallas de bronce en Esgrima y ha participado en nada menos que cinco Juegos Paralímpicos: Barcelona 1992, Atlanta 1996, Sídney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008. Además, con su triciclo manual (Hand Bike), posee el récord de haber sido la primera deportista con discapacidad en subir por encima de los 3.000 metros propulsada solamente por sus brazos, como atestigua su conquista de la cima del Teide en 2017. Además, actualmente prepara una ascensión al Kilimanjaro. Un año antes, en el 2016, se convirtió en la primera deportista con discapacidad en el estado en reconocer que era bisexual.

«No me gustan las etiquetas de ningún tipo que te estereotipan y te clasifican. He salido con un hombre diez años y con una mujer seis. Y la verdad es que ambos han sido igual de importantes en mi vida. Cuando salgo con alguien lo que quiero es que me vea a mí, no a mi silla» argumenta Gema. Aunque su historia es todo un ejemplo de superación y de positividad ante la adversidad, no lo ha tenido nada fácil en su carrera deportiva. «Las mujeres continuamos discriminadas en el deporte. Al tener una discapacidad la discriminación es doble. Si además tu orientación sexual es diferente parece que ya tienes la triple».

Equipo WATS Team - deportistas LGTBI - Thomas Hitzlsperger - Futbol

Thomas Hitzlsperger

Si hay un deporte en el que la homosexualidad es un tabú especial, este es el Fútbol. Thomas Hitzlsperger ha sido jugador profesional en equipos europeos de la talla del Aston Villa FC, el VfB Sttutgart, el Lazio, el West Ham United o el Everton FC en el que se retiró en 2013. Un año más tarde, en 2014, se convertía en el primer jugador de fútbol de Alemania y en uno de los pocos en todo el mundo en declararse homosexual.

«Saltó la noticia y me pasé todo el día respondiendo una infinidad de mensajes. Supuso una tremenda alegría recibir tantas muestras de respeto. Pero en esos momentos también pensé que, estando en activo, habría sido todo más difícil: ¿Quién podría entrenar y jugar dignamente en mitad de semejante lío? Algunos opinadores dijeron que el paso que tomé no dejará huella porque ya sólo soy un exjugador. Imagino que la verdadera liberación llegará el día en que nadie se plantee si un futbolista es homosexual o no». Así narraba Hitzlsperger su salida del armario en 2014 a través de una entrevista en un periódico alemán. Desde entonces es activista por los derechos LGTBI en diferentes foros «hablo de que soy gay porque quiero impulsar la discusión sobre la homosexualidad en el deporte profesional».

Agentes de cambio para una sociedad diversa

Gracias a personas extraordinarias y verdaderos agentes de cambio como estos seis deportistas LGTBI nuestra sociedad es mucho más abierta, plural y diversa. Y, sobre todo, contamos con referentes en el deporte para que nuestros/as más jóvenes crezcan con ejemplos visibles de la diversidad. ¿Conoces alguna otra historia digna de mención? Déjanosla en los comentarios al final de este artículo o en nuestras redes sociales.

La brecha de género se perpetúa en el regreso de las competiciones tras el COVID-19. ¿Por qué vuelven unos deportes y otros no?

Llega la desescalada y con ella se reanudan algunas competiciones deportivas. Béisbol, atletismo, fútbol, bádminton… muchos deportes han podido reanudar sus competiciones, pero otros muchos no han tenido la posibilidad de hacerlo. Además, en muchos casos regresan las competiciones de las primeras divisiones masculinas mientras que las femeninas se dan por terminadas, extendiéndose de esta forma la brecha de género en el deporte. ¿Por qué ocurre esto? ¿Cuáles son los factores más influyentes en la reanudación  o cancelación de las competiciones?

Una situación muy variable a nivel mundial

A nivel mundial, la situación es enormemente variable en función del país. En Bielorrusia, por ejemplo, no tuvieron la obligación de cancelar el fútbol, ni siquiera de jugarlo a puerta cerrada. Países asiáticos como China, Japón o la República de Corea, más avanzados en el proceso de desescalada, comenzaron a aprobar el retorno a la competición de varios deportes hace ya un par de semanas. En nuestro caso, solamente se ha contemplado la opción de continuar la competición liguera de fútbol masculino y, en países como Francia, Luxemburgo o Bélgica, se han cancelado todas las competiciones deportivas por igual.

La reanudación del deporte depende del país en el que se juegue. Dentro del país en cuestión depende tanto de la postura de su gobierno, como de su situación sanitaria. En Estados Unidos el Gobierno no tiene capacidad de intervención en las competiciones de ligas privadas como la NBA o la NFL, que tienen plena capacidad de decisión, al menos en la etapa actual, sobre una posible reanudación. En Francia, por el contrario, el Olympique de Lyon ha optado por reclamar la reanudación de la Ligue 1, suspendida por el propio Gobierno y sin visos de retornar en la presente temporada. La nueva realidad deportiva estará, por lo tanto, muy determinada por el rol e importancia que los gobiernos den al deporte en la sociedad, algo que ha estado siempre presente pero que resulta más evidente en situaciones como esta.

También podríamos meter en este saco a los deportes que siguen un circuito mundial, como podrían ser el tenis o la fórmula 1. Aunque en estos deportes también entren en juego factores como el transporte o el alojamiento, la postura de los gobiernos de los países a los que viajan los deportistas y medios de comunicación hacen que sus reanudaciones sean prácticamente misión imposible. O, al menos, hasta que se encuentre una vacuna.

Vero Boquete cree que «a las futbolistas no se nos trata como a profesionales»

La reanudación del deporte pasa por el acuerdo de federaciones, ligas y gobiernos

Las instituciones deportivas también tienen un papel fundamental en la continuación de las competiciones, que en muchas ocasiones colaboran con los gobiernos de turno. Uno de los ejemplos más claros lo tenemos en el estado español, con el particular caso del fútbol, porque el Gobierno, la Federación Española de Fútbol (RFEF) y LaLiga se han puesto de acuerdo para que la competición liguera pueda terminarse. Sin embargo, el fútbol femenino español no ha corrido la misma suerte, y el ejemplo es igual de válido, pero, en su caso, con un polémico desenlace.

¿Por qué puede retornar la Primera División masculina pero no la femenina? ¿No todos y todas entrenan y juegan de la misma forma y están sujetos a las mismas precauciones sanitarias? La RFEF daba por concluida LaLiga Iberdrola (Primera División del fútbol femenino) explicando que el la modalidad femenina «no puede considerarse como profesional, al contrario que el masculino, porque la Ley del Deporte de 1990 no la incluye como tal». Vero Boquete, jugadora del equipo estadounidense Utha Royals FC y referente internacional en el fútbol, argumenta contrariada que «el fútbol femenino español no recibe las ayudas que tanto tiempo llevan prometiéndole y que sin ellas, le resulta imposible afrontar la situación actual. Merecemos que se nos trate como a profesionales».

En Alemania, la Bundesliga ha pasado por una situación institucional muy parecida, aunque con final diferente. La liga alemana masculina se reanudó el 16 de mayo después de que todos los clubes que compiten en ella llegaran a un acuerdo con la Federación Alemana de Fútbol (DFB). Doce días después, el 28 de mayo, también volvería a jugarse la liga femenina, con la garantía  que ofrecen las medidas de seguridad que brillaban por su ausencia en el fútbol femenino español, como los tests o los constantes controles de temperatura. El presidente de la DFB, Fritz Keller, declaró en la página oficial de la Federación que estaba muy feliz de que “los clubes de la Bundesliga Femenina hayan expresado su unidad a favor de continuar la temporada. Esto es exactamente lo que necesitamos en la crisis. El regreso de la competición es otro paso importante hacia un tipo de normalidad tanto en el fútbol como en la sociedad. La Bundesliga está asumiendo un papel pionero en el fútbol internacional femenino».

San Mames a oscuras, en un símbolo de la pausa que ha sufrido el deporte.
© Athletic Club

El deporte femenino, mayoritariamente en pausa

¿No podría ocurrir lo mismo con la Primera División femenina en nuestro país? ¿Por qué no existe voluntad de dotarla de recursos para poder reiniciar su actividad? La rentabilidad económica es la motivación principal de que la vuelta del fútbol masculino, en el caso español, tenga preferencia ante la de otros deportes. En un artículo del diario económico Expansión se estima que «el deporte mundial genera más de 600.000 millones de euros al año y la situación actual dejaría sin 7.500 millones a las ligas de fútbol europeas y, consecuentemente, a otros deportes a los que las instituciones futbolísticas como la RFEF ayudan económicamente». Una previsión económica tan negativa como esta impulsa a todas las instituciones estatales y deportivas a colaborar y hacer todo lo posible por intentar reducir esas pérdidas al mínimo.

Pero no todo es cuestión de dinero, o al menos no debería serlo. El fútbol femenino (y el deporte femenino en general) es mucho más y habla de igualdad entre mujeres y hombres siendo un referente social de primer orden. Si sólo retornan las competiciones masculinas y no las femeninas ¿qué mensaje estamos enviando a la sociedad? ¿Somos conscientes de que de esta manera continuamos perpetuando la brecha de género en el deporte?

Muchos deportes y sus respectivas federaciones se han visto obligados y obligadas a reinventar su organización y planificación de cara a la temporada que viene. Teniendo en cuenta el nuevo panorama deportivo, las planificaciones de la próxima temporada se han llevado a cabo con el objetivo de ser lo más justas y satisfactorias posibles, y en la mayoría de los casos, se ha conseguido. Estas indecisiones han sido un factor de presión añadido ante la posibilidad de reanudar las competiciones, pero no suponían razones de tanto peso, quizás por el aspecto económico, como el fútbol.

Acabar con la brecha de género en el deporte es cosa de todos y todas

Todas estas circunstancias hacen que la reanudación de cualquier otro deporte que no sea el fútbol, o que no tenga una relevancia económica a nivel estatal, sea prácticamente no reanudable en los países que viven una situación sanitaria similar a la española. El papel de los gobiernos, de las instituciones, la rentabilidad económica y la necesidad de planificación de la próxima temporada, son elementos que están directamente relacionados y que, por lo tanto, tienen que coordinarse para que podamos disfrutar de nuevo del deporte que más nos gusta. Precisamente en un momento como el actual es necesario ser conscientes de que si el deporte femenino se pone en pausa mientras el masculino vuelve a la normalidad, estaremos enviando un mensaje nada alentador sobre la lucha para la igualdad entre mujeres y hombres.

La hazaña de Kathrine Switzer, primera mujer en correr una Maratón

Hoy queremos rescatar una de las historias del deporte y de la igualdad entre mujeres y hombres que más nos inspiran. ¿Alguna vez te has preguntado quién fue la primera mujer en correr una Maratón?

Esta hazaña tiene nombre propio: Kathrine Switzer. En una tarde del frío mes de diciembre de 1966 y mientras corría bajo una nevada, tuvo una fuerte discusión con su entrenador, Arnie Briggs.

Kathrine era una estudiante de periodismo en la Universidad de Siracusa, en Nueva York, y a sus 19 años entrenaba en el equipo masculino de atletismo, ya que no existía uno para mujeres. «Estaba cansada de escuchar las hazañas de mi entrenador y los 15 maratones que había corrido. Así que esa noche le mandé callar y le dije que ya bastaba de hablar de la Maratón, había llegado la hora de que corriésemos la maldita carrera”.

Aunque las mujeres tenían prohibido correr en la Maratón de Boston, su entrenador le propuso un trato. Si ella corría 42 kilómetros en un entrenamiento, sería él mismo quien le llevase a Boston. Dicho y hecho: Kathrine se entrenó duro y corrió junto a Arnie 50 kilómetros en un entrenamiento. «Cuando terminamos, Arnie se desmayó. Al día siguiente vino a decirme que tenía que inscribirme en la carrera».

Corría el año 1967 y se celebraba la famosa Maratón de Boston, que en la época se publicitaba como «la carrera más importante del mundo». Hasta ese momento las mujeres no tenían permitido participar en muchas pruebas deportivas, y la Maratón de Boston no era una excepción.

Sin embargo, consiguió inscribirse con un nombre que fonéticamente sonaba como el de un hombre: K. Switzer. Así que pertrechada de su dorsal con el número 261 se lanzó a las calles de Boston.

Equipo WATS Team - los exitos de la igualdad en el deporte - Kathrine Switzer
Aunque intentaron expulsarla de la carrera, Kathrine Switzer siguió corriendo.

Cuando pasado el tercer kilómetro de la carrera el director de la misma, Tom Semple, se dio cuenta de que había una mujer corriendo, intentó echarla de malas formas y a empujones. «No toleraré que haya una mujer en mi carrera». Kathrine se resistió y siguió corriendo. «Terminaré esta carrera aunque tenga que hacerlo a cuatro patas».

Tras 4 horas y 20 minutos, y con los pies doloridos y llenos de ampollas, la primera mujer en correr una Maratón cruzaba la línea de meta. Kathrine Switzer no sólo había roto sus anteriores marcas, sino que había pasado a la historia del deporte y se convertía en un icono del feminismo y la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres.

«La verdad es que sólo pensaba en que era una cosa extraña que había ocurrido. Pero, en el viaje de regreso con mi equipo, hicimos una parada en un restaurante y la historia estaba en todos los diarios. Me di cuenta de que esto iba a ser algo que iba a cambiar los deportes de mujeres, pero no sabía cómo, y que iba dedicar gran parte de mi vida a cambiar el sistema».

Kathrine Switzer maraton de boston con 70 años en 2017
En 2017, con 70 años, Kathrine Switzer volvió a correr la Maratón de Boston.

En 2017, Kathrine Switzer regresó a Boston para correr la Maratón. Consiguió un tiempo de sólo 20 minutos más pese a haber pasado medio siglo de la carrera que la convirtió en la primera mujer en correr una Maratón. “¿Sabes qué? Ese fue el día más feliz de mi vida”, reconocía Kathrine Switzer a los 70 años. “Fue la carrera más fácil de todas: paré trece veces, hice ocho entrevistas, abracé a niñas pequeñas en el camino y miles de personas me gritaban ¡vamos Kathrine! o ¡igualdad para las mujeres!«.