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La cara oscura de la final de la Eurocopa: la violencia doméstica se dispara si pierde Inglaterra

La final de la Eurocopa 2021 ha sido uno de los acontecimientos deportivos con relevancia internacional más esperados en los últimos meses. Junto a los Juegos Olímpicos de Tokyo, reúne a cientos de aficionados/as que la siguen a través de la televisión y de internet a lo largo de toda Europa y del planeta. El partido final entre Italia e Inglaterra ha sido capaz de sacar lo mejor de muchísimas personas a través de los valores del deporte. Cientos de trabajadores coordinando las medidas sanitarias y de seguridad más severas de la historia para que nadie corra peligro, un esfuerzo como nunca para retransmitir el acontecimiento por televisión para todo el mundo, una legión de voluntarios para coordinar el acceso y medidas sanitarias para los pocos afortunados/as que han accedido a los estadios… y muchísimos aficionados/as de cada país que han entendido la importancia de la responsabilidad individual y se han quedado en casa en lugar de salir a celebrar que juega su equipo en las calles.

Pero la final de la Euro2021 tiene una cara oscura y escalofriante en Inglaterra. El Centro Nacional contra la Violencia Doméstica (NCDV en inglés) ha puesto en marcha un eslogan que dice que «si a Inglaterra le dan una paliza, a ella también se la dan» para levantar la voz ante un riesgo extremo de violencia doméstica tras la final que se jugaba en Wembley.

La violencia se dispara un 38% si Inglaterra pierde

Según un estudio de la Universidad de Lancaster que recoge Maldita.es, la violencia doméstica se dispara cuando juega la selección inglesa. Hay constatado un incremento del 26% cuando juega la selección de los tres leones, y hasta de un 38% si Inglaterra pierde el partido como ocurrió el pasado fin de semana. Aunque las estadísticas oficiales del Gobierno Británico no distinguen la violencia de género dentro de la doméstica, los datos constatan que las mujeres son mayoritariamente las víctimas de esta violencia.

David Wolfson, Ministro de Justicia del Reino Unido, reconocía que «la violencia doméstica aumenta enormemente cuando hay un partido de fútbol importante». El cóctel explosivo de un acontecimiento deportivo relevante y un gran consumo de alcohol es dramático, «con un aumento exponencial constatado de las denuncias e intervenciones de la policía por palizas en domicilios». Según las estadísticas y los estudios de varias universidades británicas, «la violencia se ejerce mayoritariamente de hombres hacia las mujeres», y concluyen que «el deporte no provoca violencia doméstica, pero la desinhibición que induce el alcohol potencia la rabia, la frustración y la agresividad de muchos agresores».

La violencia también se dispara en otros países.

Refuge, la asociación británica contra la violencia doméstica, deja muy claro que el problema no es responsabilidad del deporte, aunque se desate con la excusa de acontecimientos deportivos como la final de la Eurocopa 2021 entre Inglaterra e Italia. Ruth Davison, Directora Ejecutiva de Refuge, es categórica afirmando que «la violencia doméstica no la provocan los partidos de fútbol ni las eliminaciones, la causan los agresores que eligen abusar». «Aunque una final deportiva y el alcohol pueden exacerbar algunos comportamientos abusivos preexistentes, la violencia es una elección que hace conscientemente el agresor».

No hay nada más ajeno a los valores del deporte que la violencia

No obstante, el deporte y sus valores son capaces de sacar lo mejor de muchísimas personas, capaces de unirse para plantar cara a la violencia y a las injusticias, e intentar hacer del mundo un lugar mejor. Numerosas personas en diferentes localidades de Inglaterra lanzaron publicaciones en redes sociales ofreciendo alojamiento en sus casas para aquellas mujeres que necesitasen huir de la suya esa noche. Muchos de esos posts se hicieron virales y desataron una auténtica oleada de solidaridad.

En el caso de la violencia de género, es importante tener claro que mientras culpemos al fútbol, el alcohol, la fe, la pobreza o las drogas por el abuso doméstico, no haremos que nadie rinda cuentas de manera significativa. La violencia contra las mujeres es un problema de primer orden, que sólo se ampara del deporte para ejercer el abuso de una manera cobarde escudándose en la victoria o la derrota de un equipo. El deporte y sus valores son completamente ajenos a la violencia, y jamás pueden ser usados para excusarla. Sólo seremos capaces de acabar con la lacra de la violencia de género a través de la formación de nuestros/as más jóvenes, por una parte, y de dotar de recursos y mecanismos legales al sistema judicial para que pueda ayudar de manera ágil a todas las mujeres que denuncien violencia, y garanticen que puedan desarrollar una vida al margen de su agresor.

El teléfono 016 atiende a todas las víctimas de violencia machista las 24 horas del día y en 52 idiomas diferentes. En el caso de la violencia ejercida en el ámbito deportivo, el Teléfono contra la Violencia en el Deporte atiende a través de un mensaje de Whatsapp al número 688 655 099.