8M – Mujeres que cambiaron la historia del deporte y que nos inspiran cada día

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Llegamos a este 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, después de doce meses en los que las mujeres han (y hemos) cambiado el mundo. Tras la masiva huelga feminista del 8 de Marzo de 2018, muchas cosas han cambiado en nuestra sociedad, y también en el mundo del deporte. Desafortunadamente, demasiadas cosas aún deben de cambiar para avanzar en la igualdad en nuestra sociedad, y también en el mundo del deporte.

En estos doce meses desde el último 8M hemos visto estadios rebosantes de espectadores ávidos de apoyar el fútbol femenino. Mujeres deportistas han conseguido importantes marcas y récords ocupando la primera plana de muchos medios de comunicación. Hemos visto a una mujer transexual competir por primera vez con ficha federada en un partido de fútbol oficial. Más niñas que nunca practican deporte en todo el mundo, y más mujeres que nunca ocupan puestos de gestión en federaciones, ligas y clubes.

Desafortunadamente, en estos doce meses desde el último 8M también hemos visto equipos femeninos relegados a jugar en el peor horario en campos donde prácticamente nadie asiste a sus partidos. Mujeres deportistas que en ciertos campeonatos perciben premios cuantiosamente inferiores respecto a sus homólogos masculinos. Mujeres lesbianas o transexuales que sufren acoso, discriminación y violencia. Muchas niñas deportistas que han tenido que escuchar que «este deporte es sólo para hombres» o que «no vale la pena que lo intenten». Muchas federaciones, ligas o clubes donde apenas hay mujeres. Y el terriblemente famoso «techo de cristal», también en el deporte.

Queremos celebrar este 8 de Marzo alegrándonos por todos los logros conseguidos, pero también de una manera reivindicativa por todo lo que queda por conseguir para una igualdad real. Por ello, hemos elegido ocho mujeres que cambiaron la historia del deporte y que nos inspiran cada día. Muchas de ellas sufrieron la discriminación, el acoso o incluso la violencia, pero su lucha sentó importantes precedentes. Carreras caracterizadas por la perseverancia, la valentía y los valores del deporte. Nuestro homenaje y agradecimiento a todas ellas.

Charlotte Cooper – 1900

La tenista coronada como primera campeona olímpica de la historia, Charlotte Cooper, se fue a casa sin medalla de oro. Fue en los Juegos Olímpicos de París en el año 1900, los primeros que admitieron participación femenina, y es que las famosas medallas no se empezaron a entregar hasta 1904 en la edición de St. Louis (EE.UU.).

Charlotte, además de la olimpiada, también ganó cinco campeonatos de Wimbledon, el último con 37 años. Hay que tener en cuenta que la práctica de tenis femenino a principios del Siglo XX contaba con el importante condicionante de que el uniforme oficial era muy incómodo, ya que constaba de falda larga hasta los tobillos.

Alice Coachman – 1948

La saltadora de altura Alice Coachman sí recibió medalla de oro. En este caso su hazaña tuvo lugar en los Juegos Olímpicos de Londres de 1948, pasando a la historia como la primera atleta afroamericana en conseguir un título olímpico, con una marca de 1,68 metros.

Pese a que recibió su medalla con los mayores honores de manos del Rey Jorge VI, al regreso a su ciudad de Albany (Georgia, Estados Unidos) el desfile de conmemoración por las calles de su localidad natal se ejecutó de acuerdo a las vigentes leyes de segregación racial. El propio alcalde de Albany, de raza blanca, no dio la mano a Alice, y los ciudadanos negros tuvieron que desfilar separados de los blancos.

Kathrine Switzer – 1967

La imagen de la primera corredora de maratón con un dorsal, Kathrine Switzer, zarandeada y empujada por varios hombres para descalificarla de la prueba, es uno de los iconos de la discriminación por razones de género en el deporte. Ocurrió en la Maratón de Boston de 1967, donde se inscribió como «KV Switzer» para burlar la prohibición de participar a las mujeres.

Su dorsal con el número 261 se ha convertido en un símbolo de la lucha de las mujeres por la igualdad en el ámbito deportivo. Durante la carrera afirmó que «acabaré esta prueba aunque sea a cuatro patas, porque nadie cree que soy capaz de hacerlo».

Lusia «Lucy» Harris – 1977

La hazaña de Lusia «Lucy» Harris es doble, ya que no sólo fue la primera mujer en jugar en un equipo de la NBA (masculino) en el año 1977, sino la única en hacerlo en la historia del basket. Por ello, se le considera una de las precursoras de la competición de las mujeres en el baloncesto.

Su participación en la NBA ocurrió a raíz de un «draft» (convocatoria de prueba) por parte del New Orleans Jazz, pero Lusia más tarde declinó continuar jugando en la NBA. Años después confesó en una entrevista que estaba embarazada en ese momento, lo que le impedía entrenar con su equipo.

Edurne Pasaban – 2010

La alpinista tolosarra, Edurne Pasaban, es la primera mujer en alcanzar las catorce cumbres de los «ochomiles» (las catorce montañas que alcanzan más de 8.000 metros de altitud). Su hazaña le llevó 9 años, empezando con el ascenso al Everest en 2001 y terminando con la cima del Shisha Pangma en el 2010.

Su lucha también ha sido contra un ámbito especialmente machista como es el el mundo que rodea la montaña en el Himalaya. A finales de 2018 anunció su vuelta a los ochomiles para denunciar el trato vejatorio a las mujeres en una zona de Nepal, donde no se permite a las mujeres acercarse a las laderas de las montañas (consideradas el hogar de los dioses) por ser «impuras» debido a la menstruación, y son obligadas a vivir en condiciones infrahumanas en las afueras de los poblados.

Serena Williams – 2016

Considerada como una de las mejores tenistas de la historia, Serena Williams ostenta el nada despreciable palmarés de 39 títulos de Grand Slam. Ha conseguido 23 de ellos en modalidad individual, 14 en dobles femeninos (junto a su hermana Venus) y 2 en dobles mixtos.

Su gran fuerza física y mental ha sido clave en una carrera deportiva de ensueño, que no se lo ha puesto fácil a la hora de hacerle elegir entre su vida personal y deportiva. En 2017 renunció al tenis para poder tener un hijo, reincorporándose posteriormente a la actividad deportiva.

Bibiana Steinhaus – 2017

La alemana Bibiana Steinhaus ha roto todos los prejuicios y estereotipos en un mundo tan masculino como es el fútbol. Tras años como jugadora y arbitrando en todo tipo de competiciones de élite femeninas, se incorporó como la primera árbitra de la Bundesliga (Primera División de Alemania) al inicio de la temporada 2017-18.

Compagina su actividad como árbitra con su carrera como policía, y es una colegiada especialmente justa y rigurosa en la aplicación de la normativa futbolística. En su estreno en la categoría de oro del fútbol masculino alemán, con el arbitraje de un encuentro entre el Hertha de Berlín y el Alemannia Aachen, un jugador le tocó los pechos de manera accidental y ciertos medios de comunicación no dejaron de buscar un doble sentido a unas imágenes que en el caso de haber sido un árbitro hombre no habrían pasado de anécdota.

Ada Hegerberg – 2018

La primera futbolista reconocida con un Balón de Oro en 2018, Ada Hegerberg, quiso dedicárselo a todas esas niñas que juegan a fútbol y que, como ella, muchas veces sienten que nadie cree en ellas.

La jugadora noruega, con una dilatada carrera deportiva que le ha llevado a competir en la Eurocopa, la Champions League y el Mundial, tuvo que aguantar que en la gala de entrega del Balón de Oro el presentador le preguntase si «sabía perrear».