Cuando los problemas estallan… ¿cómo gestionar los conflictos en el deporte?

A lo largo de nuestra vida, en nuestro día a día, nos enfrentamos a multitud de conflictos. En el anterior artículo te dábamos algunos consejos para saber cómo abordar los conflictos de manera positiva, pero a veces es inevitable que las cosas escalen de nivel. Cuando estallan los problemas y sube la temperatura ¿cómo gestionar los conflictos en el deporte? A pesar de que cada uno de ellos es diferente, existen ciertas características comunes a todos ellos que nos pueden ayudar a gestionarlos de una forma más adecuada.

Muchos de estos conflictos pasan desapercibidos o ni siquiera los llegamos a considerar como tales. Sin embargo, otros pueden despertar en nosotros sentimientos como ira, rabia, enfado o frustración. ¿Alguna vez te has preguntado por qué ocurre esto?

Muchas veces los conflictos pueden pasar desapercibidos

Una de las razones más importantes tiene que ver con la intensidad del conflicto. Cuanto mayor sea la intensidad, más dificultades tendremos para poder gestionar los conflictos en el deporte de forma adecuada. Imagínate que dos jugadores de nuestro equipo se enzarzan en un entrenamiento. Hay insultos, algún agarrón… ¿cómo solemos reaccionar? Normalmente, una de las cosas que tendemos a hacer es separarles, y en ese mismo momento decirles que se pidan perdón, que se den la mano y hagan las paces.

¿Es realmente efectivo intentar solucionarlo de esta manera? Ponte en situación ¿Qué pasaría si tienes un enfrentamiento así con un amigo, con un vecino o con tu pareja… y en ese mismo instante os dicen que lo arregléis dándoos la mano? Seguramente pensarás que no es el momento ideal ¿verdad? Pues a nuestros/as deportistas, entrenadores/as y familias ¡les ocurre lo mismo!

Conflictos que escalan o desescalan en intensidad

Los conflictos pueden subir de intensidad (escalar) o bajar (desescalar).  Es por esto por lo que, a la hora de afrontarlos, tenemos que tener en cuenta que si se encuentran en un nivel muy alto de intensidad, debemos afrontarlo con la única intención de iniciar el proceso de desescalada.

En los conflictos manifiestos (intensidad intermedia), podremos gestionarlos para buscar una solución beneficiosa para ambas partes. Incluso, con los conflictos latentes (intensidad baja), aquellos que muchas veces nos pasan desapercibidos, podemos hacer un trabajo de prevención y así evitar que en un futuro puedan escalar a niveles más altos de intensidad.

Algunos consejos para gestionar los conflictos en el deporte

Saber cómo abordar y gestionar un conflicto es clave tanto en el deporte como en la vida. Ya hemos visto que la fórmula clásica de «obligar a hacer las paces» no es muy efectiva, así que por todo esto, aquí tienes algunas claves que te pueden ayudar a gestionar los conflictos en el deporte en momentos de escalada:

  1. Separa a las partes implicadas.
  2. Deja que se puedan desahogar.
  3. No les agobies con mensajes o “charlas”. Los sentimientos están tan a flor de piel que no escucharán nada de lo que les digas, no van a razonar.
  4. No tengas prisa en solucionarlo en ese mismo instante, puede esperar incluso hasta el día siguiente.
  5. Una vez que la intensidad se haya reducido habla de lo que ha ocurrido y busca soluciones de manera constructiva.