El avance hacia la igualdad es imparable: fútbol femenino ya es un deporte profesional

Equipo WATS Team - el futbol femenino ya es un deporte profesional

Desde esta semana, el Fútbol Femenino es ya un deporte profesional de manera oficial. Este reconocimiento por parte del CSD (Centro Superior de Deportes) supone un importantísimo impulso a la labor de tantas mujeres futbolistas y sus clubes durante los últimos años.

Hace unos meses, las jugadoras de fútbol de Primera División lograban poner en marcha un convenio colectivo por primera vez en la historia. Puede parecer algo normal en otras categorías o deportes, pero era impensable que nuestras futbolistas no tuviesen un salario mínimo, ni los derechos laborales más básicos, ni la capacidad de contar con una baja por lesión o por quedarse embarazadas.

Deporte profesional, un selecto club con solamente cuatro ligas

Un año después, el impulso a la igualdad en el fútbol parece imparable, y la Primera División femenina alcanza la categoría de “deporte profesional”. De esta forma, se convierte en la cuarta liga profesional, uniéndose a un selecto club en el que únicamente figuraban la Primera y Segunda División de fútbol masculino, y en el caso del baloncesto, la Liga ACB masculina.

El Fútbol Femenino consiguió la aprobación del primer Convenio Colectivo de su historia hace un año.

Esta decisión se ha tomado en el seno del CSD por unanimidad entre los representantes del Estado, la RFEF, los clubes y las jugadoras, y supone un enorme avance en términos de superar una desigualdad histórica entre mujeres y hombres en el deporte. Además, no es una noticia positiva únicamente para el fútbol, sino que abre la puerta a poder profesionalizar otros deportes y competiciones, especialmente en las de ámbito femenino donde hay una menor relevancia y reconocimiento. A la categorización de “deporte profesional” le seguirán una mejor estructuración de la competición, una mayor relevancia en los medios de comunicación, más derechos laborales para las deportistas, y, en definitiva, una mejor remuneración a las mujeres por su trabajo.

Diferencias de sueldos, derechos laborales y poder ser madres

Las futbolistas, las mujeres deportistas, y las mujeres en general hemos sufrido una discriminación histórica. Atrás queda la prohibición de jugar a fútbol hace unas décadas “porque el fútbol no es apropiado para señoritas”, pero se siguen manteniendo muchas barreras que hacen complicado competir en la élite siendo mujer. Problemas como una enorme desigualdad entre los sueldos de hombres y mujeres se mantienen, y son una dificultad relevante porque las deportistas no aspiran a ser millonarias, sino a poder vivir de su sueldo deportivo y no tener que compaginar otros trabajos para sobrevivir.

Ser madre es otro de los aspectos más complicados en el deporte, donde quedarse embarazada puede suponer no contar con una baja de maternidad, ser despedida o incluso perder patrocinadores y ver finalizada tu carrera deportiva para siempre.

La igualdad debe ser un objetivo prioritario en la sociedad y en el deporte. Debemos apostar por superar barreras y fortalecer las competiciones donde cada deportista sea capaz de vivir del resultado de su trabajo y dedicar toda su ilusión y esfuerzo a entrenar y competir, sin importar que sea hombre o mujer. La ruta hacia la igualdad real es aún larga, y a veces discurre un tanto cuesta arriba. Pero la profesionalización del fútbol femenino es una importante luz al final del túnel que brilla con intensidad, diciendo a todas esas niñas que quieren ser deportistas que, definitivamente, ¡estamos en el camino correcto!

Este artículo forma parte de nuestra colaboración con el periódico Cantera Deportiva y ha sido publicado en el número 1.481 – 22 de junio de 2021. Puedes leer el artículo también en este enlace.

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