El Principio 90/10 y cómo trabajar en la prevención de comportamientos violentos en el deporte

Equipo WATS Team principio 90/10 Steven Covey - prevencion de comportamientos violentos en el deporte

«Esto ya se veía venir». «Lo raro es que no haya ocurrido antes». «No cambiará nada hasta que ocurra una desgracia». ¿Te suenan de algo estas frases? ¿Te has preguntado alguna vez cómo podemos trabajar en la prevención de comportamientos violentos en el deporte?

¿Cómo podemos trabajar en la prevención de comportamientos violentos en el deporte?

Se habla mucho de qué hacer una vez que se ha desatado una situación violenta en un evento deportivo. En esos momentos todo el mundo parece tener una solución clave y se multiplican las opiniones sobre el problema y los comentarios hacia quienes fueron violentos. Habitualmente, muchas de estas soluciones suelen implicar acciones que no se han realizado en el pasado. A veces, también llevan consigo críticas sobre medidas que se tenían que haber tomado antes. La conclusión es que todas ellas son poco útiles, ya que como sabemos, el pasado no se puede cambiar.

Sin embargo, este pasado solo constituye un 10% de la actuación violenta: lo que ya ha sucedido. Según el Principio 90/10 del escritor norteamericano Steven Covey, el 10% de nuestra vida está relacionado con lo que te ocurre, lo que no podemos cambiar. El 90% restante comprende el cómo reaccionas a eso que te pasa: nuestro comportamiento. Y tenemos buenas noticias, precisamente este 90% es lo que podemos cambiar.

Equipo WATS Team cafe derramado - prevencion de comportamientos violentos en el deporte
El café derramado forma parte del 10% de cosas que no podemos controlar.

No podemos evitar que nos piten una falta que no era justa. Ni el tropezarnos cuando íbamos a marcar canasta. Tampoco podemos hacer nada para silenciar ese insulto desde la grada, un mal gesto o un mala palabra. Esto forma parte de ese 10% sobre el que no tenemos control y que es inherente a todos los aspectos de nuestra vida (¡no sólo en el deporte!). No podemos controlar que perdamos el autobús, que ese semáforo se ponga rojo cuando vamos tarde, que el perro se coma los deberes o que se haya derramado un vaso de agua encima del teléfono. Pero podemos controlar nuestra reacción ante ello.

Podemos influir sobre el 90% de lo que nos ocurre

¿A que no es lo mismo cogerse un enfado tremendo mientras se aleja el autobús que aprovechar a tomar un café hasta que pase el siguiente? No es lo mismo gritar a nuestra pareja por poner demasiado cerca el vaso de agua de nuestro teléfono que aceptar que ha sido un accidente y nadie tiene la culpa. De la reacción ante lo que ha ocurrido depende el desarrollo del resto de acontecimientos. Y si reaccionamos violentamente, recuerda que todo va a ir a peor. No hay reacción violenta que pueda mejorar una situación.

Este concepto 90/10 esta muy relacionado con la interpretación que hacemos de las diferentes situaciones. Por ejemplo, cuando sentimos que no tenemos control sobre lo que esta sucediendo tendemos a quedarnos parados. Los sentimientos de indefensión, frustración, tristeza o rabia se apoderan de nosotros y se hace difícil reaccionar. Esto conlleva una sensación de impotencia y nuestra mente interpreta que no se puede hacer nada para cambiar la situación.

Equipo WATS Team principio 90:10 Steven Covey - prevencion de comportamientos violentos en el deporte
El Principio 90/10 de Steven Covey es clave en la prevención de comportamientos violentos en el deporte.

El miedo, la indefensión y la tristeza nos pueden paralizar y bloquear nuestro rendimiento. Además, cuando nos sentimos vulnerables es cuando tendemos a reaccionar de forma violenta, ya que en nuestro cerebro salta la alarma del peligro. Es por ello que también en ocasiones recibimos como un ataque los comportamientos de los demás hacia nosotros.

Sin embargo, como bien nos dice este Principio 90/10, realmente hay un 90% de aspectos que podemos gestionar. Quizá no podemos cambiar por completo o revertir la situación, pero sí llevar a cabo una adecuada gestión de la misma. Esto implica minimizar consecuencias negativas o actuar para prevenir otra situación violenta.

Cuando percibimos que podemos hacer algo, nuestros recursos se activan y nos ponemos en marcha para cambiar la situación. No quiere decir que no sintamos rabia, miedo o frustración, ya que estos sentimientos son naturales y están ahí. Pero al pensar que somos capaces de modificar algo de lo que está ocurriendo o de que tenemos cierto control sobre la situación, estos sentimientos activan nuestro cuerpo hacia conductas más adaptativas. Este mecanismo se desata buscando un beneficio para uno mismo, y para los que tenemos a nuestro alrededor.

Una pequeña práctica para trabajar la prevención de comportamientos violentos en el deporte y en la vida

¿Te animas a practicar sobre el 90% que podemos cambiar? Para poder influir de forma positiva sobre las situaciones hay tres pasos que debemos tener en cuenta:

  1. Detente y observa la situación. Si te dejas llevar por las emociones del primer momento reaccionarás sin control. ¿Te suena el famoso «contar hasta 20»?
  2. Piensa. ¿Cómo quiero actuar? ¿Cuál quiero que sea mi papel en esta situación? ¿Qué puedo aportar para solucionar o ayudar?
  3. Actúa. Pensamiento sin acción no sirve de nada. En ocasiones la mejor acción puede ser apartarnos de la situación, pero la mayoría de veces podemos participar activamente para cambiar lo que está sucediendo.

La próxima vez que te enfrentes a una situación complicada en el campo o en la grada, piensa en que puedes trabajar en la prevención de los comportamientos violentos en el deporte. Toma conciencia de todo lo que puedes hacer para mejorar. Practica los tres pasos y podrás cambiar el desarrollo de la acción. No lo olvides: el impacto que dejas es decisión tuya, un 90% depende de tí.

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